ORACULO INFIEL

ORACULO INFIEL
DISFRUTEMOS

martes, 15 de diciembre de 2009

En mi trabajo

En aquel evento social me tocó atender la barra de bebidas turnándome con
Héctor, el esposo de mi prima. De vez en cuando uno de los dos se tomaba un
pequeño descanso, un receso para fumar un pucho e ir al baño...Yo atendía las
gaseosas, el vino y él atendía las cervezas que eran tiradas en una excelente
chopera y los tragos.
Los dos tenemos el uniforme de ocasión...nos conocemos bien...nos miramos...nos
encanta mirarnos...siempre hubo algo no definido en nuestras miradas e
intenciones.
Me gusta observar como él atiende a la gente....me gusta ver su estirpe romana
de soldado y su cuerpo atlético surcado de músculos y cicatrices ver como la
transpiración le corre por el cuerpo...
Uno de sus hobbies es sentarte debajo de la barra... en ese espacio chico que
queda...y mirarme obscenamente a veces me toca las piernas o las nalgas mientras
atiendo...me hace cosquillas...y aunque me enojo ...no me molesta no me niego a
juguetear .
Hace tiempo para mi sorpresa que sentir sus manos en las piernas...me causa una
sensación especial más allá de la chuiquilinada...me las tocas...las
recorres...las acaricias...me haces cosquillas... todo lo siento en mi piel...y
me encanta...
Aquella noche muy calurosa y asfixiante `por la humedad ya terminando el evento
.......mientras atendía ...empezaba a tocarme como siempre.... pero esta vez
era distinto...sus manos iban mas decididas a algo...
Busca hacerme cosquillas...pero busca...y encuentra ... los limites de mi entre
nalgas ...
Lo dejo porque no puedo hacer nada.... No quiero hacer nada...sus manos quieren
tocar...pero no tocan...llegan hasta ahí y no se decide...me hace desear...Lo
miro y me sonríe , quiero que siga y no lo hace...
Llega mi turno de descansar... y por primera vez tomo su lugar en el juego ...y
lo molesto mientras atiende...Le toco las piernas...con una cosquilla
leve...tiene el pantalón...pegado a sus piernas. Meto la mano por adentro de la
botamanga...y le hago cosquillas...me mira...y se sonríe ...Piensa que no puedo
llegar mas lejos...y se queda quieto...

Me pongo frente a él...y le bajo el cierre.... nadie me puede ver... y nadie me
ve... así que soy libre...lo toco... lo acaricio ... y le gusta... se pone
duro....uhmm, no espera semejante reacción tan pronto … además ese contacto con
su tersura suave y caliente me excita mucho …arriba ... abajo... lo saco
afuera...dudó y lo empiezo a lamer... le paso la lengua... suave... lo bordeo...
lo chupo... arriba ... abajo... le encanta... no puede disimular... esta duro...
y lo quiero para mi... es mío..Lo deseo adentro... lo quiero sentir adentro
mío...
Lo miro mientras se lo chupo y veo que quiere que siga... y lo hago...se lo
chupo... y cuando esta por acabar...estalla en mi boca ...dejo que descargue y
me paro y le sonrío...esta extasiado y no sabe que decir...solo un gracias....a
lo que contesto que me debe una...dice que me la va a pagar hoy mismo...
Le pregunto como y cuando...la respuesta llega al amanecer ..cuando termina el
evento, y etamops solos , luego de reacomodar y guardar las cosas siempre nos
quedamos acomodando... y ese día no fue la excepción...estábamos acomodando las
mesas y sillas... pero lo hiciste mas rápido de lo normal...

Cuando estaba lavando las copas me agarra por sorpresa ...y me empieza a
tocar...
Me acaricia el cuello...me toca sobre la camisa... estaba caliente ...
quería sentir... sus manos sobre mi piel... me di vuelta y nos besamos... y fue
tierno... fue salvaje... con lengua....bien profundo... me arrinconó contra la
pared ...y me dio vuelta .me separó las piernas....me bajó el pantalón y la
tanguita y comenzó a tocarme...jugaba con mi calentura ... haciéndome explotar
de placer...
Sus dedos entraban y salían, adentro y profundo... mi cola estaba dilatada y
húmeda....y me abría lo mas que podía...eso me excitaba junto al recuerdo de lo
que había pasado hoy...me tocaba y yo quería sentirlo...
Me lo metió de una... y lo sentí.... cada milímetro....iba adentro... y
profundo... pero quería mas...me tocaba las nalgas y yo gemía... parecía una
puta...y me gustaba... nos movimos como amantes salvajes...una y otra vez...
adentro y afuera....antes de acabar me dijo que quería ir hasta las bolas dentro
y me gustaba... le rogué con todo mi ser que acabara conmigo...... me dio
vuelva y me hizo sentar sobre él metiéndome esa verga enorme mm a mm.
Mientras me sentaba sobre ella me movía y mi cuerpo lo disfrutaba...se me notaba
el placer...y a él tb...seguimos así hasta que acabamos juntos...Ninguno de los
dos podía creer lo que había pasado..

Callesyrutas
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/5219

Infiel emocional

Al fin y al cabo, me pregunté, qué es lo que hace tan diferente mi amor por E.
de los otros. No era mas o menos intenso. No era mas o menos apasionado. Era,
si, un amor posible, lo que no estaba nada mal, si recordaba mi largo CV de
encuentros desencontrados.

Conocí a Edgardo cuando ya no creía en nada. Y me dio amor, mucho amor. Me dio
silencio cuando yo había dejado de creer en los te amo. Me acaricio las manos y
me hizo vibrar hasta la última cuerda. Me dijo "te voy a esperar todo lo que sea
necesario", y me espero. Si tuviese que definir a E. ( Edgardo) diría que él es
mi fuerte. E. me salva del vacío. Quizás por eso, no es raro que en los momentos
de duda y tentación, piense en E. como quien se aferra a una roca para que el
mar no se lo lleve.

Inclinada sobre el abismo de una infidelidad no planeada, y muy temida, mis
manos tanteaban esa roca. De repente un alga seca, un pensamiento fuerte y
resistente a cualquier refutación, me permitía aferrarme y seguir firme por
largos momentos. Otras veces, mareada de tanto adivinar placeres ajenos y
prohibidos, me recostaba sobre la ladera suave de un sentimiento, sobre un hoyo
lamido por el agua durante siglos, tibio y oscuro. Era un sentimiento casi
maternal, porque en esos momentos, evocaba a E. como a una madre. Cuando,
cansada de la roca, mis músculos se tensaban en busca del mar sin fondo, cuando
las fibras mas reprimidas de mi cuerpo se preparaban para dar el salto y me
erizaban de adrenalina en buscando una aventura suicida, pensaba en E. como mi
hombre-mujer. Mi todo fuera del cual nada existía o era necesario. En ese
momento, E. era el cóncavo que me contenía y soportaba, y el convexo que me
ponía en mi lugar, con todo lo que podía ser puesto. Eran sus piernas duras y
bien contorneadas, que se entrelazaban con las mías y me convertían en una
hembra sumisa. Y era su piel suave y perfecta, siempre tibia, que yo recorría
con determinación y confianza, como un capitán que conoce a la perfección el
estrecho que atraviesa. Amaba a E., me decía mientras sentía sobre mi mejilla el
frío húmedo de su boca salada. Pero había momentos en que mis otros yo, esos que
llegan aullando desde nuestras selvas primitivas, intentaban alejarme de él.



La última vez, fue por un viejo. Un viejo-viejo, mucho más viejo que yo, un jefe
que parecía aun más viejo que sus 60 años de edad. Pero un viejo que podía
ofrecerme lo que E., con menos años y menos traumas que yo, no tenía: protección
y arrugas en la frente. Y otra cosa que habíamos perdido (casi): el mirar del
deseo, el juego de lo prohibido, mi viejo arte de cazar y de convertirme en
presa, y de salir siempre, al final, corriendo libre e intocada. Si lo miraba
solo a él, y solo en ese momento, el viejo me parecía único. Pero si daba un
paso atrás y tomaba perspectiva, comprendía que el era solo uno mas de los
últimos años. ¿Cuando comencé a ser una polígama del alma? ¿ y cuando lo
trasladé a mi cuerpo? Me es difícil decirlo: creo que desde que nací. Cuanto
mas amo a alguien, si ese amor es posible, más miro a mi alrededor en busca de
nuevas pasiones. Digo "si ese amor es posible" porque cuando un amor es
imposible, y yo estoy sola, me vuelvo exclusivamente fiel a esa obsesión. Me
llevo muy bien con las obsesiones – disfrazan mis vacíos y me dan sentido como
casi nada en el mundo. Pero cuando amo y soy amada, la obsesión desaparece y -
paradoja cruel - dejo de ser fiel. Me convierto en catarata. Es como si el amor
me desbordara, me sobrara, y me viese compelida a amar a todos los hombres del
mundo. Es casi como la caritativa belleza de las esculturas de mármol
semidesnudas, que distribuyen sensualidad a quien se interese, sin pedir nada a
cambio. O tal vez sí: pidiendo solamente una mirada, un suspiro, una evocación
de lo perfecto. Me sobra pasión, me sobre cariño, me sobran bromas y trucos de
seducción que yo misma desconozco. Cuando estoy repleta de amor, mis otros yo
toman la bandera e invaden mis puertas y puentes. Mientras mis ojos toman
brillo, se transforman en un inquietante olor a hembra que me revela aunque este
inmóvil y me hinchan la boca de manera invitante. A partir de ahí, los otros
comienzan a aparecer, como lobos detrás del celo. Los demonios ya me habían
llevado al abismo muchas veces. En una ocasión, casi lograron apagarme para
siempre. Tanto me acerqué al fuego, y tantas veces, que me quedé en carne viva y
sin reconocer mi rostro. Me salvo E., y esas cosas no se olvidan. Nunca.



Por eso no quería, y no podía olvidarlo ahora, cuando la tentación me esperaba a
24 horas de mi puerta. Soy fiel, me decía, a la persona que me ama y que me es
fiel. La reciprocidad hace bien, el saber que la roca sigue allí, en el mismo
lugar y con las mismas formas. Pero la tentación me perseguía, como un perro que
corre infatigable al lado del caballo de amo. Se transformo casi en un desafió
contra el tiempo: había tenido cuatro días para entender que pasaba algo entre
nosotros. Es verdad que siempre que me veía sonreía contento y se le iluminaba
la mirada, pero eso lo hacia con todos sus amigos. Es verdad que en dos
ocasiones anteriores había pronunciado frases inesperadas y algo enigmáticas,
pero no le hice caso. Esta vez, sin embargo, intento seducirme abiertamente y en
público, en una reunión de la multinacional donde trabajamos, y creo que lo
logro. En medio de una sesión, mientras yo conversaba con un colega coreano que
no comprendía lo que yo decía, se me acerco y me tomo la mano. Lo miré
estupefacta: nunca antes nos habíamos tocado. Me miro a los ojos, levanto mi
mano, la elevo y yo pensé "por Dios que no la bese, que horror, todos están
mirando". Fue peor: la elevo hasta su frente, e inclino su frente para que
rozara mi mano. Como un caballero que se inclina ante la espada, ya que la reina
se niega a tocarlo con el hierro. Luego fueron miradas furtivas, miradas que
escapaban a sus propios dueños y que jugaban entre ellas mientras que nosotros
dos nos parapetábamos detrás de nuestras trincheras. Y luego, fue la sorpresa:
me llamo, haciendo un gesto con su dedo. Me llevo afuera, para hablarme de
cualquier cosa, o al menos, eso me pareció. Lo vi con pocas palabras, diciendo
pavadas, y me sorprendí de verlo tan vulnerable y tan torpe por primera vez en
su vida. El, el jefe omnipotente que siempre había controlado centenas de vidas
con su tenacidad y su locura. Luego fue peor: con la excusa de que yo hablaba
alto y de que podiamos molestar a los que seguian en reunion, me llevo a tomar
un café. Sus ojos caían sobre mis caderas. Unas caderas que yo considero tan
normales y cotidianas. Seguimos jugando el juego, hablando de pavadas y de
científicos. Unas palabras, sin embargo, nos comenzaron a transformar en
cómplices. El me miro sorprendido, y yo sorprendida de su sorpresa. No repito
las palabras porque no tienen nada de especial: fue, creo yo, el tono inesperado
de nuestras voces, hablando de lo de siempre de una manera tan distinta, lo que
nos dejo al filo de lo irreversible. Pero no hubo irreversible: una chica fría y
medio desequilibrada, que nos espiaba de lejos, se acerco y se coloco
directamente entre nosotros. Nos corto al medio como una navaja, y el viejo, que
nunca tuvo paciencia para nada, dejo su taza de café y dijo: volvamos.



Dediqué luego dos días – el fin de semana que siguió – para decidir que los "no
hechos" o "semi-hechos" de la semana eran motivo de preocupación o no. Sabia que
solo tendría tres días para tejer y destejer la historia. Primero, para
confirmar si el viejo también estaba preocupado. Y luego, para convencernos
mutuamente que no había nada de que preocuparnos. Y seguir adelante. Un "feu de
paille", como dicen los franceses. Nada que pudiese dejar rastros, sobre todo
porque yo era casada, con dos hijos y bastante feliz, y el viejo era casado, con
dos hijos y bastante infeliz.



Seguramente estas esperando que te cuente como termino la historia. Dije que
solo tenia 3 días para tejer y destejer un amor clandestino, pero la cosa fue
distinta. No hubo historia. Gran desilusión (para mí): solo hubo, ayer, una
mirada sostenida y profunda, un intento de penetración visual mientras yo
presentaba una evaluación, del que me escapé cerrando los ojos. Y un pedido
velado para que me quedara un día mas, un día mas cuando me escucho hacer la
reserva de mi pasaje de avión (yo debía viajar al exterior para contactar a un
grupo de clientes potenciales). Por la noche, no dormí, y supe que él tampoco.
El dijo, como al pasar y con cara de perros, que fue porque se quedo pensando en
mi última evaluación sobre mercados emergentes. Y yo pensé: que jefe pierde el
sueño por una evaluación sobre mercados emergentes, sobre todo si recibe esas
evaluaciones dos veces por semana, desde hace 20 años?



Hoy fue una tortura. Me infiernizo con cada pagina de mi informe. Y creo que sé
por qué. Como no pudo arrancarme la ropa y hacer todo lo que quería, abrió el
reporte, pasó sus manos por cada una de sus paginas, las miro con rabia y con
deseo, las desabrocho, olió la tinta y al final las abrochó de un tirón, con un
golpe de karate sobre la abrochadora que podría haberme desnucado… si yo fuese
papel, y él acero. El juego me divirtió al principio, pero pronto término
cansándome: cada vez yo que me alejaba, me obligaba a volver a su lado y me
atacaba con un concepto, con un nuevo grafico. A veces, sus palabras eran
coherentes y hasta brillantes. Otras, eran un marasmo de confusión que ni la
interdisciplinaridad mas ecléctica y osada hubiese aceptado. Al final, empecé a
sentir un fuerte dolor en el estomago, y decidí abandonar el juego. Se
mezclaban, por un lado, el respeto por sus años y su éxito en el campo de los
negocios y por el otro el saber que no estábamos, en absoluto, creando una nueva
estrategia. O sí. Probablemente estábamos inventado una metodología, la del
rugby al revés. Empujar al adversario, no para alejarlo de su propia meta, sino
para acercarlo. El me empujaba hacia mi meta/deseo, y yo resistía. Yo lo
empujaba hasta su propia meta/deseo, y el resistía. Poco a poco, sin embargo, la
resultante de nuestras fuerzas nos fue acercando a nuestro objetivo.
Un observador inoportuno y una reunión inesperada –o meticulosamente preparada
para ¿escaparse? – de mi jefe, cortaron el juego. Me sentí una idiota: todas mis
estrategias, desplegadas arriesgadamente enfrente de un colega celoso que podría
intentar hacerme mucho mal, se fueron al tacho de basura. Me solté y me recogí
el cabello cien veces, yo, que por lo general soy dura y reservada con él,
sonreí involuntariamente y hasta lo invité a tomar una cerveza después del
trabajo (sic!!!!) que él rechazo (sic!!!) y… cuando el observador inoportuno se
fue, pedí para quedarme en su oficina (= a solas con él!): solo que él, el
viejo, se fue. Quedé sola, ridícula, vencida y con el incomodo sentimiento de
culpa que me impregnaba el cuerpo. Aunque supe que mi jefe quiere verme en el
próximo continente en el que viviré, tres veces el próximo mes. Claro que lo que
él dice siempre debe ser tomado con mil pinzas. Ahora estoy en mi cuarto,
sacando conclusiones a la luz de un velador mientras el, en casa, seguramente
juega con sus hijos. Su esposa es bella, es inteligente y todavía es joven.
Tengo hambre y saboreo migajas: recuerdo sus manos, su cuello, sus mejillas, su
estomago abultado. Todo en él es viejo, mas todavía de lo que debería por su
edad. Las manos están hinchadas y manchadas, con esas manchas marrones que solo
trae el tiempo y que el sol cruel de la selva , donde vivió, La piel del cuello
le cae como la de un viejo toro de raza. Las mejillas se despeñan a cada lado de
la boca, un semicírculo al revés. A veces, cuando está más cansado que de
costumbre, la boca se le hunde tanto que parece que no la tuviera más. Casi como
esos viejos que se olvidaron de ponerse la dentadura al levantarse. Los ojos,
redondos, se pelean a los puñetazos con los parpados que insisten en cubrirlos.
Solo su pelo es joven. Joven y punk. Por eso, cuando se lo cubre con un gorro de
invierno negro, parece tener el doble de edad. 120 años. Ya no hay rastros de
juventud. Solo una mirada fatigada y todo lo demás. ¿Que deseo entonces de él?
Simplemente; querría que me abrazara. Querría ver como es sentir mi cuerpo
contra su cuerpo, y también que me mirara con ternura y picardía. Querría
sentirme protegida y poder ser todo lo mala e irresponsable que quisiera, como
la niña que fui. Querría que se demostrara a si mismo que todavía puede hacer
feliz a una mujer joven. Querría que su cuerpo feo y avejentado se mezclase con
mi cuerpo todavía – pero no por mucho tiempo – inquietantemente bello y blanco.
Querría hacerlo suspirar, sufrir, perder el control y retorcerse de placer. Y
luego, querría que todo fuera un sueño, solo un sueño, algo que nunca sucedió.
Querría levantarme a la mañana siguiente limpia y pura, capaz de acercarme a E.
con la mirada transparente.



¿Y por qué el habría de desearme? Dicen que no soy fea, pero la verdad es que no
tengo nada en particular, salvo mi capacidad de hacer el amor con las palabras y
en hacer entender con gracia y elegancia que no me contradigo en la cama. Hace
años que dejé de ser una Lolita.¿ O estaré soñando? O será porque, según supe,
muchos de sus colegas le han confesado un cierto deslumbramiento por mi persona,
tal como el mismo lo ha dicho? Seré una especie de trofeo? O daré la imagen de
una pieza de caza? No creo ser irresistible, múltiples engaños y abandonos me
hicieron aprender la lección del realismo y la humildad. Pareceré la única
dispuesta a la infidelidad sin consecuencias? Que papelona! En el fondo, sigo
siendo católica apostólica y romana! Una conservadora, digamos, une jeune fille
rangée, quoi!



Mañana llega el ultimo round. Lo veré probablemente media hora. O medio día.
Pero siempre con el observador indiscreto en el medio. Además, mi plan es
castigarlo. Llegar tarde y a ultimo momento, casi con un pie en el avión. Así
que no hay chances. Game over. Se termino el partido de ajedrez, y nos quedamos
en tablas. Sin heridos. Sin ganadores. Tan solo dos torpes perdedores que no
quieren entender que el tiempo suplementario se les termino hace rato.



Hoy es mañana: me dijo buen día sin mirarme y me deseo una buena mision en el
exterior. Se fue sin cerrar la puerta, no a su casa, como me dijo que lo haría,
sino a un pequeño escritorio escondido. Huyo de mí. La fidelidad se impuso sola.
Y fue muy reconfortante.¿Por qué nadie respeta a los infieles?



En el aeropuerto tuve tiempo para pensar. Conecté mi notebook y busqué en
Internet algún artículo serio, diferente, digamos, de los foros o de las páginas
rosas de mujeres y hombres solitarios, pero encontré nada. Atónita, escribí en
el buscador "infidelité", luego "unfaithfulness" y más tarde "infidelity", y
nada, mismo problema. Todavía no sé como escribirlo en japonés. Quizás ellos
sean mas comprensivos con quienes, como yo, amamos siempre a la misma persona, y
a algún… "anexo". No me preocupa el amar siempre a la misma persona. Más aun, la
sociedad conservadora me aplaude. Mi problema son los anexos, esos seres que me
atraen en momentos inesperados con su mirada encendida. Una mirada que, estoy
descubriendo, yo alimento sin darme cuenta. O ahora, dándome cuenta. Preciso
conquistar. Quiero jugar. Sin consecuencias. Quiero vivir otras vidas posibles:
no me conformo con una sola, si bien sé que solo quiero tener mas hijos con el
mismo hombre y que ese hombre es el que me espera ahora en la cama, en mi hogar.
Pero los anexos me vuelven loca: son de todos los colores, formas y edades.
Hasta ahora solo son hombres, pero sospecho que también podrían ser mujeres.
Algún día. Y comienzo a sufrir: no por mí, sino por el hombre al que le hice la
promesa irrenunciable. No me importan las promesas a Dios, pero si las que le
hice a mi hombre. A veces pienso: si tan solo el tirase la primera piedra… o si
fuéramos un matrimonio abierto… pero allí entran los celos, mi propia
inseguridad, los hijos que algún día tendremos y, claro, el riesgo de perder a
la única persona indudable, como decía Borges. Como no encontré, en mi rápida
búsqueda electrónica, a nadie que la describiera o, por lo menos, la entendiera
(quizás lo único mas parecido a lo que buscaba fue un estudio científico de la
Universidad de Cambridge sobre la infidelidad… entre los ratones) decidí
realizar hoy mi propio elogio de la infidelidad, o lanzar, tal vez, un llamado a
"respetar a los infieles"; Infidelidad, divino tesoro: yo que siempre huí de la
mentira, y dije que jamás la aceptarla, me encuentro ahora en un calidoscopio
moral. Avanzo milimétricamente hacia el "deceit" y gano lentamente terrenos
antes prohibidos. Dicen que la infidelidad es la consecuencia de ciertas
carencias en la pareja. Pero a mi, que me falta? Sexo? No, para nada. Ni sexo ni
ternura, ni carne fresca ni sudores perfumados, ni bocas húmedas ni ojos llenos
de amor. No me falta, en mi hombre, ni el buen maestro ni el aprendiz ansioso.
Complicidad? Tampoco, la tenemos en cada vino compartido, en cada ramo de rosas
de aniversario, en cada email, en cada película que miramos juntos, yo con la
cabeza en sus piernas, mientras que el me acaricia el pelo. Me falto pasado? No
lo creo. Quizás me falto adolescencia, pero no sexo, ni dolor. Que es lo que mi
hombre no me da? La respuesta salta enseguida, como un resorte: mi hombre no me
da pecado. Porque entre esposo y esposa no hay transgresión, no porque no la
haya, sino porque todo es visto con un guiño, como lo permitido. Y yo soy una
transgresora, preciso romper barreras una y otra vez y demostrarme que nada es
definitivo. Se que estoy jugando con la única moneda de oro que tengo: mi
hombre. Y se que si el, probablemente moriré. Y sin embargo sigo jugando. Estoy
buscando la muerte? Otra vez? No ya en medicamentos prohibidos o en ese séptimo
piso de Almagro, sino ahora en otros rostros? O será que, al leves, busco
desesperadamente la vida? ¿laS vidaS?
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/6158
jeorgelinasand@yahoo.com

En el ascensor por el ascenso

Apenas tenía 20 años , era promotora publicitaria de una compañía de seguros y
siempre me daban en los fines de semana las tareas menores , mientras que otras
chicas con menos antigüedad laboral que yo y menos gracia rápidamente saltaban a
los mejores espectáculos.
Marisa una amiga mía me aclaró las cosas, había que tener un padrino , que
cambio una momento de placer por un ascenso se lograban cosa mayores.
Yo lo pensé varias meses, no me atrevía a hacerlo , aún cuando sabía que
Gervasio Gonzalez Longo , el jefe de marketing me miraba con cierta lujuria .

Aquel miércoles en la reunión de promotoras se decidía que hacer y como se
distribuirían las tareas en el fin de semana.
Me metí en el ascensor en el piso tres donde había terminado la reunión y marqué
planta baja , el ascensor automático no sé por que paró en el primero cerró sus
puertas y volvió a subir , en el piso tres subió con los papeles en mano para
tomar su decisión Gervasio Gonzalez Longo y presionó el número veinte, al cual
tenía que dirigirse para ir a su oficina a decidir . El no se dio cuenta de mi
presencia hasta que el ascensor empezó a ascender , yo solo le sonreí , el
entonces me dijo: al fin vienes a mi, :-Hola que sorpresa Yo me di una pequeña
vuelta para que pueda admirar mi cola prominente, en la mini tableada gris ,
observar mis piernas envueltas en medias negras y zapatos con un ligero tacón,
el suficiente para no torturar los pies durante la jornada de trabajo al tiempo
que insinuaba mi feminidad y moldeaba su ya de por sí mi esférico trasero.
Ante tal espectáculo, él no podía más que limitarme a babear y tener una
estupenda erección. Cerca ya del piso dieciocho , el ascensor se detuvo
bruscamente, yéndose la luz en el acto y quedando momentáneamente a oscuros. Aun
con gran pesar, debo admitir que en aquel preciso instante grité como una niña
asustada, dejando caer en el proceso mi bolso , causando un pequeño estruendo A
los dos o tres segundos, se encendió la luz de emergencia. -Vaya espero que se
solucione rápido no te asustes cariño, me dijo . Me explicó a continuación que
quizás se debía a la gran tormenta, y que teníamos al menos para unos treinta
minutos. Yo le dije que los pronósticos meteorológicos indicaban grandes
lluvias para el día siguiente, era buena para el
campo.
Al girar, observó mi camisa blanca, muy fina y casi transparente, bajo la cual
además se intuía mi corpiño del mismo color. Por si fuera poco, los botones
superiores no iban
abrochados y le mostraba ante sus ojos un escote ciertamente muy seductor. Mis
senos son muy interesantes, la verdad, y él siempre los observó con cierta
lujuria , le noté una erección imposible de disimular para ese entonces.
Entonces me dije esta es mi oportunidad el destino quiso cruzarnos en el
ascensor y lo detuvo, hoy o jamás.
Con cuidado cuidando cada detalle me acerqué a él y me agaché para tomar el
paquete y me tendí en cuclillas. Adrede, una de mis manos rozó con el bulto de
su entrepierna .
Al incorporarme lo observé desafiando su mirada morbosa, el sólo dijo: ¿ quieres
ir la carera del turismo de carretera en Buenos Aires ? , si a estas y a todas
las que restan de año. El temblaba y me tomó de la cintura, lo besé suave y
luego profundo , entonces me separé y le dije para continuar debes firmar ahí en
mi hoja de trabajo. Exorbitado lo firmó , entonces tomé mi designación, él dejó
caer el resto, yo posé mi cartera en el suelo donde guardé mi designación.
El se sacó su pija de entre los pantalones y me hizo reclinarme para metérmela
en la boca , sin mediar palabra alguna. Con tres lametones, unas caricias de
huevos y dos chupadas hasta la úvula, lo puse bien duro .En el momento en que
creía tener todo controlado y espera que el me desvistiera volvió la luz
general y el ascensor reanudó su marcha de forma brusca.
El colmo de la mala suerte llegó exactamente cuatro segundos después acompañado
del timbre del ascensor al llegar al próximo piso . Al abrirse las compuertas,
dos mujeres y un hombre, esperaban para entrar en el ascensor, nos vieron algo
alborotados, Al fin zafamos del sacudón dijo él, -señorita agarre los papeles y
acompáñeme a mi oficina, quedé expuesta a que subí un piso mas con él.
Al llegar a la oficina me dijo relájate, quieres beber algo, debes terminar lo
que empezaste en el ascensor para tener tu propósito, las cuentas claras
conservan la amistad. Allí como pueden imaginarse, tranquila, relajada, dejé que
sus manos me acarician y me desnuden mientras volví a lamerle su pija , después
dejé que en su escritorio me penetre a su antojo.
No me sentí mal, lo disfruté mucho, y tuve mi recompensa.

Saludos

http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/6294

luisagots@yahoo.com

Con la mujer de mi jefe

Entré a trabajar a una empresa que se dedica a ventas de cierto equipo y
materiales de construcción.

Alli conocí a Edgardo, quien fue la persona que me indujo en el nuevo puesto, de
hecho èl es mi jefe inmediato. Las siguientes semanas nos hicimos muy amigos.
Cierto día me comunicó que se juntaría con su esposa a almorzar al medio día y
que si no quería acompañarlos, le dije que me encantaría, asi que nos juntamos en
un restaurante cerca de la empresa. Allí fue que conocí a Susana, esposa de
Edgardo, me quedé boquiabierto, era una mujer, de unos 25 a 30 años, llevaba un
vestido corto arriba de las rodillas, tacones altos, que exaltaban más su
belleza, ya que era muy atractiva, de l.70 mt de estatura, una cintura de
avispa, lindas curvas en sus caderas y el vestido dejaba mostrar un perfecto par
de tetas, que sin ser muy voluminosas eran paradas y bien definidas.

Edgardo me la presentó y comenzamos a charlar entre los tres. Susana era una
mujer con amplio carácter, y pronto intercambiamos dialogo de varios temas. Ella
misma me contó que su cumpleaños se acercaba y que yo no podia faltar. Bueno asi
quedo y nos retiramos de nuevo a la empresa.
La semana siguiente, yo contesté el teléfono un par de veces, era Susana
buscando a Edgardo, antes de comunicarlo, entablamos una buena charla con
Susana, realmente se veía que era buena onda.

Finalmente llegó el día del cumpleaños de Susana, este se realizó en una
conocida disco de la ciudad. Hubo baile y por supuesto traguitos para todos. A
eso de la una de mañana, debido a una ley seca que existe, se rompió la fiesta y
todos se retiraron, alli fue donde Edgardo me dijo que lo acompañara a su casa,
yo le dije que si. Llegamos a su casa, Susana se retiró a su habitación, yo
creía que había ido a dormir, Edgardo me sirvió un whisky en las rocas y nos
quedamos dialogando de diferentes cosas, de la fiesta, no me acuerdo bien.

De repente, aparece Susana con un baby doll rojo puesto, se veía sensual , era
casi transparente, se podían apreciar sus bellos senos y sus pezones, apenas
llegaba a su cintura o sea que su calzoncito tipo bikini, de color rojo no
estaba tapado por nada, tenía puesto unos zapatos abiertos de pequeño tacón. Por
un momento pensé que yo estaba de más en ese momento y en ese lugar.

Susana se sentó en las piernas de Edgardo y empezaron a besarse primero
lentamente, pero luego fue subiendo de tono, se oìan los chupetes y lenguetazos,
Edgardo fue acariciando las lindas piernas de Susana, yo era un espectador de
todo eso, no sabía si despedirme o hacer caso omiso, lo cierto es que yo seguía
pendiente de todo lo que estaban haciendo y una erección comencé a tener allí
sentado frente a ellos. Edgardo dejó de acariciar las piernas de Susana y subió
su mano para bajar los delgados tirantes del traje, quedó desnudo uno de los
senos de ella, como imaginé eran perfectos, duros y de buena forma, frente a mi
los empezó a acariciar, Susana volteó su cabeza y me empezó a ver mientras era
acariciada por su esposo. Yo me sonreí con ella. Luego ella le dijo a su pareja,
-Heyy, si tenemos una visita, y debemos atenderlo!-

Ella a gatas se fue directo a donde yo estaba. Yo estaba petrificado, pero mi
erección era evidente. Ella con una sonrisa muy picara, puso una de sus manos en
mi bulto. -Edgardo!, mira como está tu amigo?, bajó el cierre de mi pantalón,
luego lo desabotonó y yo levanté mi trasero para que lo pudiera sacar, a cada
rato veía a Edgardo, porque no sabía como iba a reaccionar, Susana bajó mis
pantalones hasta mis tobillos, luego hizo lo mismo con mi calzones, mi pija
estaba parada hacia el cielo de la habitación, debo decir que la naturaleza me
regaló una pija de siete pulgadas y media y de buen calibre. Susana la tomó con
ambas manos y me empezó a masturbar frente a Edgardo, luego se la llevó a la
boca, primero lamió mi glande, luego lo chupó como si fuera un dulce, sus labios
eran suaves y envolvían el grosor de mi falo. Después soltó mi pija de sus manos
y solo se quedó con ella dentro de su boca, dejándola entrar y salir como
follando su boca con mi pija. Yo levantaba la vista para ver a Edgardo, pero el
solo se limitaba a no perder detalle de todo esto.

-Creo que ya estas listo!, dijo la bella Susana.
Se paró frente a mi y me dijo, -quitame mi tanguita !-
Bastante nervioso, lo hice torpemente, ella se río un poco. Al cabo de unos
segundos, su tanguita estaba en el suelo, su concha tenía solo una linea de
pelitos, su vientre plano, era toda una rica hembra, luego ella con sus manos me
hizo hacia atrás al respaldo, yo siempre sentado en el sofa y ella se subió
sobre mis piernas quedando con las piernas abiertas sobre mi pija, me la tomó
con una de sus manos y la puso en su rasurado sexo y se sentando encima, mi
glande penetró su conchita, estaba calientisimo alli dentro!!, luego de que mi
pija fue engullida por toda su concha, se fue acomodando sobre mi y se sujeto
del respaldo del sofa para empezar a cabalgarme mi pija, su vagina era pequeña y
estrecha, me apretaba el tronco, era delicioso desde el inicio. Luego con sus
movimientos de cadera empezó a moverme toda la pija por todos los lados de su
bollo caliente. Susana comenzó a gemir como loca, diciendo cosas calientes como;
que rica pija tienes!- -que rico me coges papi!-, -Ayy si, si, rico, si, si-
entre otras.

Pude ver que Edgardo se estaba masturbando viendonos, tenía su pija en la mano y
la estremecía. Mientras Susana se movía sobre mi pija, le abrí su baby doll y
acaricie la circunferencia de sus tetas, luego se las comencé a besar, luego los
mamé por turnos, sus pezones se erectaron inmediatamente y los chupé usando los
labios y la punta de mi lengua. Susana se retorcía sobre mis piernas y con mi
pija adentro de su conchita. Gemía fuerte lo cual daba una deliciosa atmosfera
en la habitación.

Susana ya había terminado una vez alli cabalgándome la pija y aún quería más,
seguía moviendose bien allí arriba. De pronto veo que Edgardo se pone de pie, se
quita el pantalón y se coloca por detrás de Susana, le empuja hacia delante la
espalda, tanto que su cabeza casi reposa en mi hombro, casi no logro ver mucho,
pero por los quejidos de Susana se que Edgardo le esta empezando a taladrar el
culo, Susana grita y balbucea, -Asi mi amor, cogeme por el culo, dame duro!- Yo
empiezo a sentir como la embestidas de Edgardo mueven el cuerpo de Susana hacia
delante, pronto entramos en un increíble ritmo los tres, ensartando por sus dos
orificios a Susana. Finalmente Edgardo estalla primero, luego Susana gime y la
oigo llegar también, yo tomo a Susana por las nalgas y la muevo hacia delante y
hacia atrás, estoy por llegar, ella lo sabe y ayuda a que yo pueda llegar al
climax, mi pija empieza a escupir grandes volúmenes de esperma dentro de la
concha de Susana.

Edgardo yace en el sofa, Susana queda sentada en suelo con la espalda en el
sofa, y yo quedo sentado en el otro sofa individual. Ha sido magnifico. Poco a
poco ceden las respiraciones aceleradas de cada uno. Susana se coloque de nuevo
su trajecito. Se sienta a la par de su marido y me empiezan a explicar que
siempre han querido a un tercero en sexo, pero sabían que no podían meter a
cualquiera, por eso, hasta que Edgardo me conoció mejor, ellos decidieron llegar
a este encuentro, cabalmente el día del cumpleaños de Susana. Yo les dije que
con gusto seguiría participando en su cama. Y asi ha sido en los últimos meses,
una o dos veces por semana llego a la casa de Edgardo y formamos un rico trío.
Ha sido una excelente experiencia.

Les cuento que hace una semana, llegué a su casa para saludar. Y Susana estaba
sola en casa, Edgardo andaba jugando poker con sus amigos. Susana me invitó a
cenar y luego tuvimos sexo en su habitación, nunca lo habíamos hecho sin estar
Edgardo presente, pero fue excelente. La cojí por sus dos agujeritos y estuvimos
haciendo el amor como dos horas. Espero que esto no traiga consecuencias
albdip@yahoo.com
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/6237

Experiencia Infiel

Esperiencia infiel
Soy de tez blanca, cabellos castaños claros , , cara redondeada, ojos castaños,
uso gafas. Mi cintura es estrecha, y mis caderas anchas, lo que forma un bonito
trasero. Mi pecho es firmev de 88 cm , llevo cinco años de casada .
Trabajo en un banco. En mi oficina somos tres, el director, el contador y yo. La
historia que os voy a contar hoy tiene que ver con el contador, Fabricio. El es
mayor que yo, 54 años, pero más que un jefe lo considero un compañero y como a
un padre, desde que empecé a trabajar el me enseñó y apoyó en todo, nos llevamos
muy bien.
Sin embargo un día sucedió algo insólito. Aunque suelo usar pantalón para ir a
trabajar, aquel día de primavera llevé un vestidito tipo solera de tela de jean
, todo de botones por delante, por encima de la rodilla, un poco escotado.
Debajo llevaba medias altas negras de rejilla, una delgada tanguita blanca y
sujetador blanco.
Mientras estábamos trabajando, en una ocasión, mientras le contestaba algo, giré
la cabeza y noté que me miraba abajo, a las piernas, sin darme cuenta el vestido
se me había subido, y estaba enseñando bastante mis piernas.
El disimuló, pero se le notó. Curiosamente a mí me produjo una extraña
sensación, sentirme observada, deseada; me gustó. Así que decidí darle ese día
una alegría a la vista, digamos que no tuve especial cuidado, ni en sentarme, ni
en agacharme, si él conseguía ver algo, pues bueno, que le aprovechase.
Para mí era como un juego, que me daba mucho morbo. No tenía ninguna intención
que pasara de ahí, pero al cerrar al público, y quedarnos solos, ya acabando por
ese día me llamó a su puesto para explicarme algo.
Yo me agaché sobre la pantalla para estar más cómoda, así que supongo que le
ofrecí una buena vista de mi escote. Me excitaba pensar como me miraba. Pero de
repente sentí su mano por debajo de mi vestido, alcanzar por sobre mi tanguita.
Me sobresalté, no me lo esperaba, me levanté, él también quedamos cara a cara, y
rápidamente, sin saber cómo, se abalanzó sobre mí, me besó, me abrió bruscamente
el vestido, rompiendo algunos de los botones, me echó sobre la mesa, se bajó los
pantalones.
La tenía bien dura, y apartando la tanguita sin quitármela, me penetró de un
golpe. Mi vagina ya estaba lubricada por el morbo de la situación, así que no
tuvo ningún problema para entrar.
Bombeaba con fuerza, con desesperación, pero lo que más me gustaba era ver su
cara de placer, de lujuria, eso me excitaba, me ponía a mil.
Siguió cojiéndome muy rápido mientras yo le apretaba con mis piernas y gemía ,
veía su cara, las gotas de sudor caer por su frente, oh, como me ponía. No sé el
tiempo que estuvimos en aquella incómoda postura, pero de repente salió de
dentro de mí, y vi como salía un potente chorro de leche espesa y bien calentita
que se derramó por todo mi vientre.
Esparcí cada gota de su leche por todo mi cuerpo, lo probé y me agradó, nos
dimos un profundo y largo beso, nuestras lenguas se cruzaron y compartimos el
sabor de su semen con nuestros labios.
Con el contador nos hemos citado varias veces en un motel cercano, allí dimos
rienda suelta a todas nuestras fantasías y lo hicimos de mil formas y
posiciones…
Al parecer alguien notó nuestra "afinidad" y me invitó también a un "encuentro
casual" Tuve miedo de que le cuenten a mi esposo, que, dudando, concurrí, ¡y
vaya "encuentros"!…
Nos conocimos en abril pasado, nunca pensé que las cosas se darían de la manera
que ocurrió, simplemente diré que hoy día es mi amigo, confidente y amante.
Y despertar en mi el camino de la infidelidad
marcelalondon@yahoo.com
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/6250

Ocasión propicia

La ocasión fue propicia yo quizás jamas hubiese sido infiel si no
transitaba por una situación de ese tipo, tan proclive , tan límite.

Fuimos a vacacionar a Brasil , su clima tórrido, su vegetación o
como dice un amigo su flora humana intriga y excita , llama , atrae e
inflaba el cuerpo haciendo que el deseo aumente .
Con mi esposo y mi hijo nos enganchamos en una excursión a una isla ,
lo hacíamos en un pequeño velero , navegando , entre pequeñas islas,
en un amor verde , realmente era un sueño, yo disfrutaba con mi
malla , en la proa sintiendo como la suave brisa acaricia mi piel
caliente por los rayos del sol.
Llegamos a la isla indicada . él lugar era paradisíaco , apenas una
pequeña aldea donde atracaban pequeños barcos como el nuestro, el
mejor sitio del lugar un viejo barco al estilo missippi e los anos
20 , con poleas en la popa y grandes calderas a vapor, transformado
en un petit hotel ,restaurante, boite y todo lo que uno se pueda
imaginar.

Nuestra habitación era un camarote de aquel viejo barco, muy
antigua pero muy limpia y ordenada, tomamos sol por la tarde nos
zambullimos al mar directamente desde nuestro petit hotel y reímos
mucho , al atardecer mi esposo y mi hijo se engancharon en una
excursión de pesca nocturna que partía desde el hotel a las 22 hora
luego de cenar caschinas de siri ( cangrejos) y de beber mucha
cerveza partieron.

Yo al principio fue al salón de juegos donde una o dos horas me
entretuve jugando a la ruleta sin demasiada fortuna pero bebiendo
mucho champagne , ritual que continué luego en la barra de la disco
del mismo y único hotel del lugar.

Ahí continué bebiendo, estaba eufórica por el alcohol y excitada por
mi piel bronceada , mi temperatura interior y el deseo que me
provocaban los tres muchachones de color que se pavoneaban en la
barra conmigo tratándome de seducirme y conquistarme, realmente me
gustó aquel desafío , ese juego de coqueteos , no sé cuando a veces
al brindar les empecé a sonreír , ni cuando a veces al festejar
alguna nimiedad me besé con uno u otro de manera alternada.

Tampoco como hice para bailar con uno y con los otros , sólo sé que
uno de ellos me abrió la puerta de mi camarote e ingresé LANZADA EN
SUS BRAZOS.

Luego recuerdo un enorme placer , se que furiosamente él me depositó
en la cama y me desvistió , sé que lo besé con pasión, que sus
músculos me aprisionaban con mucha tensión, se que mi boca no se
privó de chupar su miembro erecto de color ébano, e que gocé
muchísimo al sentir esa pija dentro mío, que mis piernas se alzaron
abriendo mi vagina lubricada , sé que tuve varios orgasmos que hasta
el olor de esa macho joven transpirado cogiéndome bestialmente me
excitó más y más que me hizo tener múltiples orgasmos, pero jamás
supe, su nombre , no como se retiró de mi camarote,

A veces añoro, otras pienso si no lo habré soñado, otras veces deseo
otra situación propicia para ser INFIEL...
lasenioradriana

Primera infidelidad

Hola soy Rosaura, en aquel momento tenía 35 años y cinco de un
cotidiano y rutinario matrimonio, del cual no me podía quejar de nada
salvo la monotonía sexual.

Estábamos veraneando en una localidad del Partido de la Costa y fui
por primera vez infiel,.
Una atardecer paseaba por la calle peatonal de aquella localidad con
mi esposo y mis hijos, que otra cosa se podía hacer después de la
playa.

Observaba un espectáculo de humor callejero, mi mirada se cruzó en
un hombre que me miraba y donde distinguí claramente un destello de
deseo en sus ojos. Seguí observando el espectáculo, pero miraba de
reojo al hombre de campera de cuero, sentí un impulso extraño y mis
palpitaciones aumentaban.

De ahí en mas me costo concentrarme porque ese hombre iba y venia, me
cruzaba en todas partes , casi me rozaba aprovechando el tumulto
callejero, su perfume era muy exótico y me excitaba más y me echaba
miradas francamente lujuriosas, de la forma en que fuera, me buscaba.
Mientras continuó mi paseo por la peatonal aprovechó cada vez más y
se me acercó y si podía haciéndose el distraído buscaba algún
contacto por detrás de mío y ese juego me terminó gustando.

Mi esposo y mis hijos desdieron sentarse en un bar para ver un
partido de futbol del juvenil sub 20, yo me quedé unos minutos con
ellos, me tomé un buen fernet cola y después les dije que iría a ver
vidrieras.
No lo había visto en el bar pero estaba segura que el me seguiría,
pues me estaba buscando.
Me di cuenta de que el hombre al verme pasar, decidió seguirme y en
vez de seguir por la peatonal, dí una vuelta y me metí en una calle transversal, e ingresé a una galería que estaba menos concurrida. Y de ahí me dirigí hacia los jardines de la misma , él
enseguida estuvo detrás mío
Era mas atractivo de lo que había llegado a ver ,tendría poco mas de
cuarenta años y un rostro serio pero una mirada que me excito mas

- Sabes que te estoy esperando, verdad ¿?
- Si ¿? Por que ¿??
- Porque cuando te vi, me gustaste, porque no te soy
indiferente y porque me calentas mucho
- No se, vos me dirás…. porque no me vas a decir que no te
quedaste tambien pensando en el efecto que provocaste en mi, verdad
¿?? Sabes que me mirabas de la misma forma en que yo a vos.
- Puede ser…., pero ahora tengo que irme, me espera mi familia

Mientras decía esto veía que el hombre se acercaba peligrosamente
hacia mi y a pesar de eso, no me movía de aquel lugar, estaba como
congelada esperando que el siguiera avanzando, me gustaba la forma en
que el me miraba y mas me gustaba todavía las sensaciones que eso
despertaba en mi cuerpo...
- Tenes un cuerpo increíble.

Esas últimas palabras prácticamente me las dijo al oído, porque
mientras él hablaba cada vez acortaba más la distancia entre nosotros.

Cuando quise reaccionar, las yemas de sus dedos estaban acariciando
mis brazos, y las preguntas comenzaron a invadir mi mente. Seria
posible que llegara tan lejos, me animaría a hacerlo allí con ese
desconocido?
- Te gusto ¿??
- Sabes que si, sino no te hubiera esperado…. y si estas aca,
es porque vos tambien sentis lo mismo.

Cada palabra que decía, hacia que mi resistencia a irme se esfumara
más rápido en el aire. Sus manos ya habían abandonado los brazos y
rozaban despacio el contorno de mis pechos.
- Que diría tu esposo si viera esto ¿?
- Nada, no lo va a saber.

Me costaba hablar porque el deseo porque esas manos seguían su curso
se estaba haciendo notar en mi tono de voz, estaba hablando en forma
entrecortada, no quería resignar ese momento por nada, deseaba que
siguiera tocándome un poco más.

- Sabes que tenes unas tetas magnificas ¿?
- Hummmmmmmmm, si, lo se
- Y que lo que haces no es de una chica buena ¿???
- Quien dijo que soy buena ¿???

Esas palabras sonaron como un disparador para él que me acariciaba
cada vez con mas lujuria porque me agarro de los brazos y me arrastró
prácticamente hacia un rincón oscuro entre un galpón de mantenimiento
y un local en desuso
Me dejé llevar y en ese preciso instante decidí que haría todo lo que
mi cuerpo y mi deseo me dictaran.

Arrinconada contra una pared como estaba, dejé que esas manos
masculinas me tocaran por encima de la ropa, que recorrieran mi
cuerpo como se le antojara y la verdad es que no lo hacia nada mal.
En lugar de sentirme culpable por lo que estaba haciendo y por
marido, pensar en él y en lo que vendría después, me excitaba más aun.

Para ser mas sincera todavía, me sentía algo puta y esa sensación me
volvía loca porque siempre quise pasar por una experiencia, siempre
quise ser manoseada de esa forma por un desconocido. Cuando estaba
sumergida en esos pensamientos y gozaba de las caricias de ese
hombre, escuché que el me pregunto justamente algo similar.

- No te sentís muy puta haciendo esto ¿??
- Si y por eso lo hago, porque me encanta.

No había terminado de responderle cuando el me tomo la nuca con sus
manos, atrajo su boca hacia la de el y me la abrió con su lengua, sin
pedirle el mas mínimo permiso.
No opuse resistencia y no solo abrí mis labios a esa lengua
movediza que me requería, sino que dejé que la mía jugara con el, en el mismo terreno y la saqué, le lamí los labios masculinos, empapé con mi saliva la boca que me devoraba y mordí ansiosa pero suavemente los labios carnosos que me tentaron desde el primer momento en que los vi.

Me encantó besarme así, su boca desconocida me estaba chupando la
mía mientras sus manos me recorrían de arriba hacia abajo una y
otra vez. Apoyada como estaba contra esa pared, abrí mis piernas lo
suficiente como para allanarle el camino a sus manos y ubiqué las
mías propias en su entrepierna mientras que ambas lenguas siguieran
su camino húmedo hacia la boca del otro.

Bueno lo que siguió fue algo increíblemente intenso, alocado y muy
placentero, realmente disfruté mucho mi primera infidelidad
Casadapasionada
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/162

Experiencia Fuerte

Era una tarde noche , yo había coqueteado con Ángel, un primo de mi
esposo, pero nada especial, nada que no fuese mas que mostrarse un
poco.
Aunque reconozco que sabía que el me tenía ganas y que él intuía que
yo le tenía ganas
El estaba pasando una temporada en casa , ya que vivía , en España ,
aquella tarde al subir yo a su habitación con una bandeja y dos
tazas de café , al reclinarme sobre la mesa de luz que estaba a la
derecha de su cama y al apoyarla allí, sorpresivamente, me tomó de
las muñecas con cierta fuerza, para que no tuviera tiempo de escapar.

- Ángel , ¿ que haces ?
- Nada, Alex…. ¿Por que?
- Es que…., no entiendo…. ¿Que haces?
- Alex, querida…. ¿Nunca te dijeron que sos muy bonita?
- Ángel, discúlpame pero creo que tengo que retirarme….
- Justamente Alex, necesito que te quedes acá,
- ¡Por favor…. déjame salir!….

Mis muñecas se retorcían entre sus manos, quería escapar, mi rostro
estaba desencajado,
- No Alex, no te vas a ir…. Quiero que te quedes acá y es una
orden …

Mi voz había dejado de ser una suplica para convertirse en un sollozo
semi ahogado pero a él no me importaba.

Así, mientras sostenía mis muñecas entre sus manos, se levantó de la
cama y se instaló plante frente a mi, empujándome contra su cuerpo,
para que sintiera la incipiente erección que estaba asomando entre
sus piernas y terminara de darme cuenta de lo que me esperaba.

- ¿Sos muy bonita, sabias? Sabías que me buscabas , el otro día
con esa blusa con dos botones desabrochados,..¿sentís como me gustas ?

Yo me quedaba quieta sin aliento y lo observaba
- Quiero que te quedes quieta y hagas todo lo que te pido

Nada de lo que me dijera me calmaba, seguía forcejeando, seguía con
la idea de irme, no quería quedarme allí, estaba demasiado asustada .
Soltó mis manos pero me encerré con su cuerpo y me quitó la solera de
un manotazo seco y aguerrido .

Como un animal hambriento comenzó a besar mi pecho, a dejar
resbalar su boca por mi carne mientras sentía como sus piernas se
tensaban y buscaban una salida entre las mías.

- No, por favor, nooooo ¡!!
- Shhhhhhh, callate ¡!! Acá el que da las ordenes soy yo ¡!!!
- No, por favor, nooooo ¡!!

Mientras seguía protestando, me tumbó en la cama, terminó de
denudarme sólo me dejó la tanguita y me contempló parado al lado de
la cama. Su pene ya estaba asomándose por encima de su bóxer y
empecé a excitarme .

En un descuido intenté levantarse de la cama pero volvió a empujarme
contra ella y me inmovilizó con sus brazos a los costados de mi
cuerpo.

- ¿Te dije que no te irías de acá, entendiste?

Yo solo sollozaba, ya ni siquiera protestaba, estaba tomando
conciencia de lo que me pasaría y sabia que no tenia escapatoria.

Mi cuerpo yacía sobre la cama, tendido, solo cubierto por mi tanguita
Mi respiración agitada hacia que mis lolas subieran y bajaran a un
ritmo vertiginoso..

Sin darme tiempo a nada, tomó de la mesa de luz un par de pañuelos de
seda que siempre tenía allí para "ciertas ocasiones eróticas y
lentamente ató mis muñecas a los bárrales de la cama.

Cuando Alex vi esto, abrí mucho mas mis ojos y comenzó a suplicarle
que no lo haga , sin control .
Una vez que sus manos estaban atadas y sabia que no me movería me
vendó la boca con un pañuelo de mano.

Así quedé a su merced, dejando bajo su lasciva mirada su cuerpo,
invadiendo mi mente con miles de fantasías que cumpliría en ese
instante, rigurosamente.


Baje con sus manos hasta mi tanguita y la rompió de un solo manotazo.
Se quedó sin aliento al ver mi concha, sobresaliendo entre mis
piernas prolijamente depilada.
Yo retorcía las piernas dado que era el único medio de protesta que
aun me quedaba libre hasta que con un par de chalinas me ató los
pies a la cama.

Cuando ya estaba completamente indefensa, se alejó y me contempló
parado frente a la cama.

La fantasía de experimentar una violación siempre había poblado mi
mente, la idea de ser sometida siempre me había excitado pero nunca
la había podido llevar a cabo y ahora parecía que se haría , estaba
muerta de miedo por lo que le podía llegar a pasar.
Dejó caer sus bóxer y liberó su erección. Con una sola orden me
obligó a mirarme.

- ¿Ves mi calentura? ¿Ves mi excitación? ¿Te das cuenta de que
esta pija esta así para vos?

Abrí mis ojos y al ver esa pija parada dejé escapar una mirada de
deseo y temor; se fue acercando con la pija en su mano, me acarició
de costado las mejillas.
El contraste de la blancura de mi piel con la rosada cabeza de ese
miembro erecto era algo para un cuadro, sentir con mis mejillas , la
piel de su sexo , la tersura indómita de esa virilidad inflamaba me
excitaba pese ha ser victima y hacia que me calentara más.

Su mástil ya estaba húmedo así que a medida que lo dejaba deslizar
por mi cara, veía como ciertas gotas de esa humedad quedaban allí,
con uno de sus dedos me las llevaba a la punta d e mis pezones y me
los acariciaba en círculos..

En mi rostro se mezclaba el sabor de su saliva, de su semen era una
combinación casi letal para mí, quería que siguiera pero no quería
decírselo
La misma operación la repitió a lo largo de mi cuerpo, con una mano
guiaba su miembro por sobre mi piel , me acarició las lolas , me dejó
un hilo de líquido preseminal en mis pezones, mi abdomen y mis
muslos.


Se inclinó sobre mi y se dedicó a morderme las lolas. Hacia semanas
que esperaba ese momento ( hacía tiempo que estaba caliente con él),
hacia semanas que soñaba con que me devore así y ahora me las estaba
comiendo una a una.

Al sentir su peso sobre mi cuerpo, intenté retorcerse pero no podía,
solo pude elevar las caderas en señal de protesta y eso hacia que,
con cada movimiento, rozara con mi abdomen su sexo mientras su boca
seguía encargándose de mis pechos.

El roce de su piel refregándose contra mí, aumentaba el nivel de mi
calentura que traía así que no le dije nada y deje que siguiera, sin
quererlo, me estaba excitando más y mas.

Que manera de chuparme las lolas ¡!! Las tomaba con sus manos, me
masajeaba casi brutalmente, las mordía a gusto , mis pezones estaban
reaccionando, se ponían más y más duros y hasta temblaban cuando su
lengua los lamía y los llenaba de saliva.

Se pusieron tan duros como su pija y los masticaba, los estiraba con
su labios mientras seguía sintiendo la fricción de sus piernas contra
mi entrepierna.

Comencé a bajar con su lengua por mi estomago y podía sentir como se
me contraían los músculos al sentir la aspereza de su lengua sobre mi
piel y a medida que se acercaba a mi sexo, sentía cada vez mas su
olor a macho y el mío de hembra , el característico olor de la mujer
abierta frente a un hombre.
El ahí supo que yo estaba actuando pues se encontró con mi sexo
húmedo, con un sexo que le indicaba que, a pesar de todos los
forcejeos para zafar de esa situación, algo dentro de mi , ¿en forma
inconsciente? , me estaba traicionando y me excitaba.

Mientras se adueñó con su lengua de mi sexo humedecido me dijo:-
Que sabor maravilloso ¡!!! Hacia rato que no me calentaba tanto
comerme una concha como en esa ocasión. Que rica concha tienes ,
mujer.
Mientras su lengua lamía los labios por fuera y reptaba por los
labios externos una y otra vez hasta que no aguante más y con la
misma lengua, me abrió la concha y comenzó a comérmela casi con
desesperación. No tenía ganas de ser delicado, quería tomarla a la
fuerza, quería que sintiera su poder sobre mi.

Sus dientes se encargaron de mi clítoris, lo mordieron hasta que
sobresalía por todos lados, sus labios lo sorbieron y lo estiraron
sin control y cada vez era más evidente que yo su primita estaba
empezando a gozar porque de mi concha salían ríos de flujo espeso.

Deje que su primera cogida fuera con su lengua y se la metió hasta
el fondo, trató de que se asemejara a su pija y me cogió una y mil
veces hasta que comencé a notar que mi se arqueaba despacio, casi sin
querer que el se diera cuenta, mis caderas estaban comenzando a
moverse así que siguió con mi dedicación, siguió violando mi concha
con su boca y le agregó sus dedos.

Primero fue el índice, después el índice y el mayor, de a poco el
anular y entraban con una facilidad asombrosa. La cantidad de flujo
que ya manaba de mi sexo hacia que fuera mucho mas sencillo cogermel
con los dedos.

No decía nada, solo me movía al compás de mis embates manuales.

Cuando no podía mas, cuando se dio cuenta de que mi concha ardía, se
alejaba de mi y me contemplaba, veía como había empezado a mirar su
pija parada, como empezaba a desearla aun contra mi propia voluntad.

Para enloquecerme mas aun, me acercó su sexo a mi concha y solo
con la punta me acarició el clítoris. En ese momento salté, mis
caderas se arquearon y un gesto de dolor atravesó mi rostro porque
las ataduras se tensaron y me hicieron arder la piel de las muñecas y
los tobillos.

Se acerco a mi cara y me preguntó:
- Te vas a portar bien ¿?? Me prometes que no vas a gritar ¿??
Si me lo prometes, te saco la venda de la boca…. vas a portarte bien
y a hacer lo que te pida ¿??

Moví la cabeza afirmativamente así que me quitó la venda de la boca y
me miró profundamente a los ojos.

- Sabes que quiero ¿??
- No, Ángel
- Que me chupes la pija, quiero verte esa boca llena de mi
pija….

No había terminado de decirlo cuando se colocó parado en la cama
sobre mi y me acercó su pija ardiendo hasta los labios. Presionó
con su sexo hasta que los abrí y con sus manos empujó la pija hacia
adentro.

- Chupare la punta despacito…. despacito….

Saqué mi lengua lentamente y comencé a pasarla despacio por la
punta, con sus manos me ayudaba para metérmela y sacármela, de
acuerdo al ritmo que quería que tuviera esa situación y cuando estaba
volando de calentura, me la metió entera en la boca.

Casi me atraganta me cogió la boca como si fuera la concha, le daba
un extremo placer verme indefensa, sin que pudiera negarse a nada,
solo abierta para él.

Entró y salió de mi boca hasta que sintió que la leche venia hasta la
punta y rebalsó mis labios, dejando escapar unos hilos de leche por
mis mejillas,.
Mientras me decía :-Estas gozando perra, verdad ¿?? La estas pasando
bien pero no queres admitirlo….

A pesar de tener libre su boca, no decía nada, solo me miraba como
tratando de adivinar que vendría después, demasiado orgullosa como
para admitir que le estaba gustando al situación.

En seguida casi sin descanso acarició el agujero de mi concha con
la punta de su sexo, y así la mantuvo un buen rato hasta que, sin que
lo esperara, me clavó la pija de un solo empujón bien adentro.

Fue maravilloso , mi cuerpo entró en tensión y ebullición al
tenerlo todo dentro,
- Hummmmmm, sos putita, perrita ¡!!! Pero esto te va a gustar,
verdad que te esta gustando ¿???

Fue combinando sus arremetidas en mi interior con más mordidas y
lamidas a mis lolas. No paraba de cogerme, Y siguiendo sus órdenes,
yo me movía.
Había comenzado a elevar mis caderas cada vez mas, hasta donde las
ataduras me lo permitían, pero mas que nada había comenzado a
contraer los músculos de mi concha y podía sentir como retenía
adentro solo por puro placer a ese buen miembro.
De a poco mi voz comenzó a hacerse escuchar en forma de gemidos
suaves, mi deseo comenzó a escapar por mi boca y eso lo alentaba a
seguir cogiendome más y más.

- Estas caliente, cierto ¿?? Al final sos puta como todas ¡!!!
Te gusta ¿?
- Hummmmmm, si, Siiiiiiiiiiiiiiii ¡!!
- Yo sabia que lo ibas a pasar bien ¡!! Movete, guacha ¡!!
Quiero escucharte gritar ¡!!
- Siiiiiiiiiiiiiiii, así, así, así ¡!!!!!!!
- Decime que queres, Decime ¡!! Quiero escucharte decir que lo
estas pasando bien. Habla, perra ¡!!!!!!
- Siiiiiiiiiiiiiiii, me encanta ¡!!!! No pares, no pares ¡!!!

Esa frase me encendió más aun y le pregunte:

- Que no pare de hacer que, perra ¿????
- Que no pare de cogerme ¡!!!!!
- Pedídmelo por favor…. Rogame, quiero que me ruegues ¡!!!!!
- Por favor, no pares de cogerme ¡!!!!!!!

No se cuanto tiempo estuvo pero entró y salió de mi concha mojada mil
veces, bombeó su pija dentro de mi , se me mezclaban el placer y el
dolor.

Aun hoy recuerdo como gemía de placer, como me había entregado a mi
deseo, como me había liberado para gozar.

Ante el cambio de la situación decidí liberó mis y sin darle tiempo
a nada, me tumbó boca abajo en la cama y, me volvió atar y me abrió
las piernas desde atrás.
Comenzó a lamerme las dos entradas al mismo tiempo, desparramando por
ambos agujeros la cantidad increíble de flujo que salía ya sin
control desde mi interior. Podía sentir como se contraía el agujero
de mi culo deseándolo ante el pasaje de su lengua
- Vas a tener que pedírmelo, no lo voy a hacer si no lo pedís.
- Que cosa quiere que te pida,¿??
- Que te la meta por el culo ¡!!!
- No, por favor, eso no ¡!!!!!
- Si, eso si ¡!!!!!!! Vas a ver que te va a gustar ¡!!!!
- No, por favor, no ¡!!!!!!!!
- Pedídmelo, es una orden ¡!!!!!!!! Pedídmelo o va a ser peor
¡!!

La verdad es que, se lo pidiera o no, igual me la iba a meter por el
culo pero quería tener la satisfacción de escucharme
- Vamos, vamos……. Habla, perra ¡!!!!!
- Por favor,
- Que queres que haga ¿?? Decilo con todas las letras ¡!!
- Metemela en el culo ¡!!!!!!
- Queres que te coja por el culo ¿????
- Siiiiiiiiiiiiiiii, por favor…….. quiero tu pija en mi culo
¡!!!!!!!!!!

No la me hizo repetir dos veces lo mismo, se acomodó por encima de
mi espalda, flexionó sus piernas, me tomó por las caderas y sin darme
tiempo ni siquiera a respirar hondo, fue presionando con la cabeza de
la pija en el agujero de mi culo hasta que cedió lentamente.
Cuando ya había entrado la punta, sin mas y sujetándome fuertemente
desde atrás, me clavó todo su sexo.

El grito de dolor que proferí solo hizo que el se calentara mas,
rendida, con mi cara enterrada en la almohada, las manos aferrando
las sabanas, mis lolas aplastadas contra el colchón y mi culo mas
parado que nunca, la apertura que le daba para seguir clavándome era
ideal

- Seguí, seguí…. Vas a ver que dentro de un ratito no duele más.
- Por favor, , basta ¡!!
- No, vas a ver que esto también te va a gustar.

Después de dos o tres arremetidas en mi interior, el dolor había
cedido y los movimientos de mis caderas comenzaron a ser hacia
adelante y hacia atrás. La tensión de mis manos aferrando las sabanas
habían cedido y nuevamente había comenzado a gemir en forma muy suave.

- Así, así…. ves que lindo es ¿????
- Si, me gusta ¡!!!!!!!!
- Sos una putita barata, como todas ¡! Te gusta que te cojan
por el culo ¡!!!!
- Siiiiiiiiiiiiiiii, Siiiiiiiiiiiiiiii, si ¡!!!!!!

Y siguió y siguió metiéndomela y alternando ya mi culo y mi concha.
Me gustó sentir que me perforaba, que cuando me montaba por atrás era
como montarme a una perra callejera.

Al final no paraba de gozar, me había despertado el instinto más
animal que todos los seres humanos tenemos dentro y estaba gozando
como la más experimentada de las putas, estaba gimiendo de placer
ante cada entrada de su sexo en mis agujeros.


Extendí mis manos hacia mi clítoris y me acariciaba mientras el
seguía penetrándome por atrás, me metía sus dedos en la concha y no
dejaba de gritar, estaba descontrolada .
Creo que los dos perdimos la noción del tiempo y no recuerdo cuantas
veces acabo entre mis entrañas , en mi cara , en mi abdomen cierto
es que llego un momento en que nuestros cuerpos estaban exhaustos


Besistos
La Vaporoxa
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