ORACULO INFIEL

ORACULO INFIEL
DISFRUTEMOS

viernes, 18 de diciembre de 2009

Entrevista a Mara , chica cross


A los 46 años, Mara , ya ha desarrollado todas las etapas desde transformarse de mujer , ser Cross dressing ,tiene unas curvas muy sugerentes y hermosos ojos negros que le dan una mirada muy apasionada y sensual junto a sus carnosos y bien pintados labios.
Era tarde venía de trabajar de un Pub pool esos que hoy proliferan donde se va a buscar sexo ocasional. Realmente es una mujer cargada de sexualidad que le desborda por los poros.
Para ti ¿Qué es el crossdressing?
EL cross es disfrutar de usar ropas del otro género y luego dejar que toda fluya en la medida que se de o sea posible.
¿ Sos una crossdresser activa o lo vivís entre cuatro paredes?
Creo que se trata de vivir y explorar, yo desde los comienzos me dejé ver como mujer, pero conozco a varios que solo lo hacen en la intimidad..
¿ Cómo descubriste tu lado femenino?
Fue todo un proceso , entre los 15 y los 34 años me vestía de mujer junto a mi tío Roque para fiestas, eventos, con la finalidad de hacer divertir a la concurrencia, era como una puesta en escena actuábamos de nena y cada vez yo lo tomaba con mayor precisión y ganas. Lo hacíamos sobre todo viernes o sábados por las noches como cómicos amateur , luego des espectáculo yo regresaba ami vida de casado con hijos .
Así empecé a gustar ya aganar dinero extra actuando de mujer, hacía un personaje muy zafado, una colegiala muy caliente que transaba con quien se pusiera adelante y la gente se divertía mucho.
En un momento tuve dos cimbronazos, el fallecimiento de mi tío y el cierre de la fábrica donde trabajaba.
Por un lado estaba quebrado anímicamente pero los shows eran mis únicas entradas de dinero así que con mucho cuidado y sin ánimo hacía los espectáculos.
Como muchas veces ocurre la malaria económica trajo dificultades con mi pareja y ella decidió separarse.
Deprimido , comencé a profundizar mi lado femenino para sacarle mas provecho a mi trabajo artístico , así fue que luego de los shows me quedaba dialogando con los asistentes ocasionales ya en un rol de mujer .Bailaba y coqueteaba hasta el contacto físico con aquellos tipos que se quedaban conmigo y el dueño del lugar me tiraba unos mangos extras por hacerlo.
Considero que ahí fui un Cross bien definido disfrutaba de vestirme de mujer no solo como artística sino para ser mujer.
¿En tus comienzos como cross como te vestías ?
Fui poniéndome lo que podía y tenía, pero buscando mi propio estilo. Siempre quise ser yo. Sensual con cierta ingenuidad pero muy agresivo esa era mi estilo. Mara la colegiala utilizaba mini corta tableada escocesa , zapatillas con media color champagne brillantes adheridas a mis piernas, cola less rojo o negro y hacía todo lo necesario para hacerle ver a los tipos su less levantado la pollera o agachándose mucho para levantar algo, algo bien atrevida.
¿ Enseguida tuviste contacto físico con otros hombres ?
No eso es bueno aclararlo que te guste ser mujer , vestirte como mujer y entrar al mundo femenino no necesariamente te lleva a entrar en la sexualidad como mujer.
En eso hay mucha confusión de parte de todos , hay un prejuicio de que aquel que hace Cross dressing vestido de mujer termina siendo una tv o una mujer transexual y no es así ese grupo es minoría dentro del cross , la mayoría se queda en la exploración del mundo femenino sin tomar una función sexual femenina .
Yo estuve años disfrutando después de las funciones ser mujer en un Pub nocturno , de copas con hombres, bailando , coqueteando y gambeteando los aprietes o propuestas.
¿ Pero si tuviste tu rol femenino en una relación sexual ?
Bueno no te olvides que yo ya estaba separado, que con los años empieza el proceso de sentirte cada vez más mujer y naturalmente cada día me sentía mas Mara y menos Marcelo que era mi nombre inicial.
Y escuchaba muchas propuestas y ya naturalmente me asumía como Mara y eso me había hecho a llegar a ser apretada , besada en el cuello por hombres y empecé a tomar , je,je je, temperatura crítica.
Y sí una noche un amigo cliente del bar me llevaba a la pieza que alquilaba y en el auto me muestra su bulto para señalarme lo excitado que lo había puesto aquella noche , como todas las noches, el venía a verme siempre.
Me conmoví y en el mismo auto le acaricié el bulto y le hice una mamada tremenda, con miedo, pero cuidando todos los detalles para darle mas placer.
El quedó sumamente agradecido, era taxista, casado pero su mujer no lo atendía como él quería, jamás le hacía petes (chupadas de pija hasta tragarse la lechita) y nunca le había permitido hacerle la cola , por eso según él andaba buscando quien le diese aquello.
Y bue naturalmente después de varios petes, el me hizo la colita y me encantó , decidí que definidamente ese era mi rol sexual.
¿ Y entonces ?
Y empecé a dejar de ser cross dressing para ser una travesti yo creo que ese es el limite , empecé a vivir ya como una mujer pese a tener pito y no tener tetas.
Ya decidí ser un travestido, me mudé y empecé a vestir siempre de mujer y bueno con eso vinieron otros cambios, tomar hormonas, desarrollar los pechos.
Y aceptar las propuestas de los hombres después de la función
¿Qué te preocupa?
Realmente mi preocupación pasaba y sigue pasando por la aceptación del otro, es uno de los temas más sensibles para mi: la aceptación de mis hijos y mis futuros nietos.
¿Existe un ambiente crossdresser en Buenos Aires?
La verdad no creo que haya un ambiente cross, si bien yo ya me considero una mujer transexual, siempre he conservado mis contactos cross .Fíjate que no tienen aun espacios propios , como los gays, los bisexuales , los travestis y nosotras las transexuales, que por ejemplo figuran en los directorios de los foros o de los chats y los cross no , suelen compartir los espacios sw por que muchos son casados etéreos .Me han comentado de algún Pub en Palermo.
¿ Consideras que existen los límites?
No, no hay límites, están en la cabeza y los miedos de cada una ,o los fuerza la sociedad , solo se trata de vivir. El sexo se aprende y construye cada oportunidad que se de y se aproveche. Y disfrutar

PD : para conectarse con Mara , mariposanocturna69@yahoo.com.ar
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/5377

Inicio en epoca de Cole


No es que fuera una mujer "rara" era que todavía mis hermanos, por la gran diferencia de edad, me veían y me trataban como una niña, pero pronto iría a conocer las delicias del
sexo y a lamentar no haberme iniciado más temprano.

El mayor de mis hermanos, que en esa época tenía 30 años, es un abogado
prominente y tiene un bufete en compañía de un amigo muy cercano a él. Este era
un abogado como de 35 años, de 1,90 de estatura aproximadamente, con espaldas de
doble ancho y bastante buen mozo, se llama Alberto.

Por relaciones de trabajo, mi hermano y él coincidían constantemente en la casa
de mis padres, ya sea para almorzar, cenar o simplemente para tomarse unos
tragos y ocasionalmente se quedaba a dormir por cualquier circunstancia.

Yo nunca me había fijado en él como hombre pues me parecía muy mayor para mí y
más bien lo veía como otro hermano, y yo pienso que a él también le sucedía lo
mismo ya que platicábamos mucho sobre mi instituto y mis tareas, pero nunca se
le veía morbo al dirigirse a mí, era muy respetuoso.

Cuando cumplí mis dieciocho años mis padres hicieron una pequeña recepción para
un grupo muy selecto de amigos y varias de mis compañeras de colegio, ellos
querían hacer una fiesta más esplendorosa por ser su única hija, pero yo no
quise y les propuse que la plata que iban a gastar en esa fiesta me la
obsequiaran para ir a un tour a Miami, cosa que accedieron.

Pues bien, en esa recepción, yo lucía hermosa, con un vestido largo ceñido al
cuerpo y abierto a los lados que me hacía resaltar mis formas ya bien
esculpidas, era la atracción de la noche. Varias veces mi mirada se cruzó con la
de mi amigo Alberto y empecé a ver un brillo que no era normal en sus ojos,
muchas veces lo vi parado en un rincón de la sala con un trago en la mano y
contemplándome de manera diferente.

Bailé el vals con todos los hombres invitados a la fiesta, como es costumbre en
mi país. Inicié el vals con mi padre quien me dijo que me veía muy hermosa esa
noche y que a partir de ese día ya era toda una mujer. Sus palabras me
taladraban el cerebro y yo me sentía la mujer más feliz del mundo.

Uno a uno fueron pasando todos los hombres, primero mis hermanos, con los cuales
bailé el vals. Inexplicablemente para mí, el último en hacerlo fue Alberto quien
me tomó de la cintura y me llevó casi en volandas hasta el centro de la sala e
iniciamos el baile. Yo sentía la presión de sus manos en mi cintura, lo cual
permitía que mi pecho estuviera muy pegado al de él.

Cuando estábamos en la mitad de la sala me dijo: "Te he estado contemplando toda
la noche y me he dado cuenta que eres muy hermosa, y me he preguntado por que no
me había dado cuenta que existías". Esas palabras me llegaron muy adentro y
sentí un escalofrío en todo el cuerpo. Me dijo que siempre me había visto como
una niña, como una hermana, pero ya me había convertido en toda una mujer que
hacía despertar los instintos sexuales a cualquier hombre, como le estaba
sucediendo a él. Yo me ruboricé, pero me sentí muy halagada; el pensar que los
hombres, y especialmente él, se estaban fijando en mí, me provocó un placer
inigualable, sentí que un calorcito me bajaba desde la cabeza hasta los pies
pasando por mi sexo.

Mientras Alberto me hablaba, no dejaba quieta su mano en mi cintura, empezó a
subirla muy suave y lentamente por mi espalda lo cual me estaba produciendo
escalofríos, y eso, aunado a su voz suave y melodiosa muy cerca de mi oído me
estaba haciendo sentir una excitación enorme, algo que nunca había sentido, yo
sentía que mis senos se iban a salir del sujetador, y Alberto se estaba dando
cuenta de ello pues con mucho disimulo empezó a mover su pecho en círculos
restregándolo contra mis senos.

Como era el último hombre que estaba bailando el vals conmigo, rápidamente las
demás personas se fueron desentendiendo de nuestro baile, quitaron la vista de
nosotros y se fueron retirando hacía la sala, por lo que Alberto aprovechó para
seguir bajando su mano hasta colocarla sobre mi trasero y empezar a empujarme
sobre su sexo. El placer fue indescriptible cuando sentí su sexo sobre mi
entrepierna, era un bulto grande y duro que despertó en mi una gran lujuria, era
el despertar de la mujer que había dentro de mí.

El vals terminó y nos retiramos hacía la sala, no sin antes tomarme de las manos
y decirme al oído: "Esto hasta ahora empieza, te tengo el mejor regalo de tu
cumpleaños, conmigo vas a sentir el placer más grande que te puedas imaginar y
que marcará tu vida".

Mi cabeza daba vueltas, me sentía mareada, me senté junto a mi hermano y Alberto
se sentó al frente, cuando se sentó no pude apartar la vista de su entrepierna,
tenía curiosidad por ver y tocar aquel bulto que me produjo tanto placer en el
baile y él lo intuyó pues al sentarse, descaradamente se abrió de piernas y me
mostró su bulto en todo su apogeo; yo quedé como hipnotizada y me imaginaba su
pene largo y grueso que apuntaba hacía mí, que me miraba y me hacía señas que
fuera hasta él y lo tomara con mis manos y lo acariciara.

La voz de mi hermano preguntándome sobre si me sentía bien me sacó de mis
pensamientos, ordené mis ideas y rápidamente me involucré en la conversación que
se presentaba en esos momentos, pero Alberto nunca quitó su vista de mí, lo que
me mantuvo todo el tiempo turbada. Mi obsesión era por saber cuál sería el
regalo de Alberto, algo muy dentro de mí estaba esperando que me lo diera.

Poco a poco los invitados se fueron retirando de la recepción, mis padres y mi
hermano menor también se retiraron a su habitación quedando solamente mi hermano
mayor, Alberto y yo.

Mi hermano destapó una botella de vino francés e iniciamos una serie de brindis,
él brindó por mi felicidad y por que me fuera muy bien en los estudios; siguió
Alberto quien levantando la copa me miró a los ojos y dijo:"brindo por aquella
niña que en el día de hoy se convertirá en mujer y el cual tendré el privilegio
de contemplar". Mi hermano, quien ya tenía unas copas de más, no le prestó
atención a sus palabras, pero yo sí las tomé en toda su dimensión y aquel calor
volvió a invadir mi cuerpo y un intenso cosquilleo se inició en mi entrepierna y
sin medir consecuencias tomé mi copa y mirándolo fijamente dije: "Brindo porque
los deseos que ocupan mi mente y mi cuerpo se hagan realidad en el día de hoy".

Me tomé dos tragos de vino los cuales me ayudaron a calentarme mucho más, mi
cabeza seguía girando y mi cuerpo me estaba pidiendo algo que yo no podía darle,
pero la persona que estaba a mi lado sí. Mi hermano se excusó por no
acompañarnos otro rato, pero tenía audiencia al otro día y se retiró a su
habitación no sin antes decirle a su amigo que la habitación de huéspedes estaba
lista y que no se demorara mucho porque al otro día tenían trabajo.

Al quedar solos, Alberto me brindó otra copa y acercándose a mí me tomó por la
cintura y lentamente acercó su boca sensual a mis labios y los besó tiernamente;
fui abriendo mi boca muy despacio para dar paso a su lengua que se recreó con la
mía un largo rato, sus besos eran tan sensuales que me invadió un sopor y poco a
poco fui dejándome hacer por aquella boca que me quemaba.

De pronto, Alberto se separó de mí y fue hasta el interruptor de la corriente
eléctrica y apagó las luces de la sala dejando solamente encendidas las de la
pequeña salita de recibo explicándome que era mejor, por si acaso alguien se
despertara, que pensaran que todo el mundo se había retirado a dormir. Después
de esto volvió al ataque, su boca empezó a recorrer todo mi cuerpo por encima
del vestido, primero el cuello, luego los hombros, mis senos, mientras sus manos
no se quedaban quietas, empezó a recorrer mi espalda hasta llegar a mi trasero,
tomándolo con ambas manos y apretándolo muy sensualmente; mi boca se abría y se
cerraba como si me estuviera faltando aire para respirar, dando paso a unos
grititos que poco a poco se fueron convirtiendo en gemidos de placer.

Luego, con su boca fue bajando muy despacio las tirantes de mi vestido, y al
mismo tiempo con su mano derecha fue bajando la cremallera para empezar a tirar
de mi vestido hacia abajo quedando solamente en ropa interior. Se apartó de mí y
me contempló de pies a cabeza diciendo: "Qué hermosa eres, tienes un cuerpo
espectacular"; mi ropa interior blanca resaltaba en la penumbra, mis braguitas
eran un triángulo en la parte delantera y un hilo que iba desde mi entrepierna y
se incrustaba en mis nalgas.

Volvió y se acercó a mí y empecé a quitarle la camisa, sus pectorales anchos y
fuertes llamaron mi atención, instintivamente tomé sus pezones con mis labios y
empecé a succionarlos y halarlos, lo cual le produjo un gritito de placer. Solté
su cinturón, bajé su cremallera y halé sus pantalones quedando también en ropa
interior. Seguimos besándonos largamente, sin prisa pero sin pausa, tomó mi
cabeza y me fue guiando hacía abajo, e inicié un recorrido por su cuerpo,
primero su pecho, luego el ombligo hasta que llegué a su sexo, tomé su slip y lo
halé hacía abajo quedando al descubierto su pene, me sorprendió su tamaño y su
grosor, nunca me imaginé que esa cosa fuera tan grande, había visto algunas
láminas en el colegio, pero esto era distinto. Lo tomé por los testículos y lo
contemplé un rato y él me dijo: "Ese es tu regalo de cumpleaños, dale un beso y
verás como se va despertando". Acerqué mi boca, pero repentinamente, Alberto
tomó su pene y corrió su piel hacia atrás quedando al descubierto una cabeza
enorme y roja, coloqué mi boca sobre ella, estaba caliente y me quemaba mis
labios, poco a poco los fui abriendo para darle cabida a esa enorme cabeza,
empecé a succionar y yo sentía que ese aparato iba creciendo más y más y que no
me iba a caber en mi boquita. Lentamente, inició un mete y saca de su glande en
mi boca que hizo estallar mi cabeza de intenso placer.

Me tomó de los hombros, me levantó y me besó, su gran pene erecto me rozaba mi
entrepierna lo cual me producía una gran excitación. Me quitó el sujetador y
tomó mis pezones con su boca, casi me desmayo de placer, mi cuerpo se empezó a
estremecer, nunca había sentido algo parecido.

Me recostó sobre el sofá, abrió mis piernas, metió su cuerpo en medio de ellas y
empezó a recorrer mi cuerpo con su boca hasta llegar a mi pubis, me besó por
encima de las bragas y siguió bajando, con su mano corrió el hilo de mis bragas
y llegó a mi vagina que se encontraba totalmente empapada. La contempló y
levantando su cabeza me dijo: "Estos son los labios más gruesos y grandes que he
visto en mi vida, qué sexo tan rico tienes mi amor, con esto vas a volver locos
a los hombres". Tomó mis labios con su boca y empezó a recorrerlos de arriba
abajo, su lengua llegó a mi clítoris y ya no pude más, mi cabeza estalló en mil
pedazos y mi primer gran orgasmo se vino, fue algo inolvidable, mi cuerpo se
convulsionó y con mis piernas apretaba la cabeza de Alberto, mis jugos
invadieron su cara.

Poco a poco fui saliendo del orgasmo, me quitó mi braguita y la olió durante
largo rato, cosa que me excitó muchísimo, se incorporó y volví a tomar su pene
con mi boca, la sensación de chupar un pene es algo grandioso, era muy grueso no
me cabía en mi mano, pasé mi lengua desde el glande hasta su base, tomé uno a
uno sus testículos y me los introduje en mi boca, los gemidos de placer de
Alberto no se hicieron esperar.

Me volví a recostar en el sofá y se arrodilló entre mis piernas, volvió a tomar
mi clítoris con su boca, le pasaba su lengua por el capullo y lo soltaba, era
algo fantástico, su lengua volvió a recorrer todo mi sexo desde el ano hasta la
vagina, se recreó un rato en mi ano, su lengua que parecía una daga, hacía
círculos alrededor de él, mientras tanto sus dedos jugaban con mi clítoris,
lentamente fue introduciendo su dedo anular en mi vagina y a medida que iba
entrando lo iba girando en círculo permitiendo que mi entrada se fuera
ensanchando, yo no aguantaba más y él se dio cuenta, tomó mis piernas las colocó
sobre sus grandes hombros, metió un cojín debajo de mis nalgas y su enorme
glande quedó justo en la entrada de mi cuevita. Empezó a masturbarme con su
glande de arriba abajo, pasándolo por mi ano, luego fue introduciéndolo poco a
poco en mi vagina, cuando entró el glande inició un mete y saca fabuloso, yo
sabía que no iba a aguantar más, mi segundo orgasmo se estaba acercando. Yo
sentía que con cada empuje suyo su enorme miembro entraba más y más dentro de mí
y que me estaba desgarrando por dentro, pero el placer era tan intenso que
cualquier molestia era soportable.

Cuando llegó a tope, sentí sus testículos sobre mis nalgas, todo su enorme
miembro estaba dentro de mí, arqueé el cuerpo hacía arriba para sentir más la
penetración e inició unas embestidas fabulosas que me llevaron hasta el cielo,
después de un rato de estar penetrándome me hizo girar de espaldas y desde atrás
volvió a introducirse dentro de mi tomándome de la cintura y embistiendo
despacio, pero firmemente y mi segundo orgasmo se vino a torrentes.

Sus embestidas eran cada vez más rápidas, de pronto de un solo golpe sacó todo
su sexo de mi vagina, sonando como cuando se destapa una botella de champaña, y
se corrió en mi vientre, en mis senos y hasta en mi cara, instintivamente me
restregué todo su semen caliente en mi cuerpo, era algo fabuloso. Me besó
largamente en la boca con ternura, me abracé a él, sus brazos fuertes me
arroparon y me dijo al oído: "Estuviste deliciosa, en todos estos años nunca
había visto un sexo tan hermoso como el tuyo, tus labios son grandes y gruesos
tienes una vagina estrecha y caliente y tu clítoris es sensacional, grande y
pronunciado, Pero vas a probar algo que nunca se olvidará, ese será el recuerdo
que llevarás de mí para siempre."

Me tomó de la mano y con una seguridad pasmosa me llevó a su habitación, me
acostó de espaldas y me empezó a besar en la nuca, luego la espalda y después mi
trasero, me coloqué de rodillas levanté mi trasero y colocó su cabeza entre mis
piernas. Me besó desde la vagina hasta el ano, tomó mi clítoris con sus labios y
mientras jugaba con él, mojó su dedo anular con mis jugos vaginales y lo fue
introduciendo en mi ano, despacio fue haciendo círculos alrededor de él hasta
que mi hoyito se fue acomodando a el dedo, la sensación era bestial, estaba
lista para correrme otra vez. Lentamente fue introduciendo su segundo dedo el
cual se acomodó rápidamente a mi esfínter, sus movimientos circulares alrededor
del ano permitían que se éste se fuera ensanchando, me estaba preparando para la
mejor enculada de mi vida. Jamás pensé que mi regalo de cumpleaños llevará
sorpresa por dentro.

Tomó su pene erecto, lo untó de saliva y su enorme glande se ubicó en la puerta
de mi ano, me tomó de la cintura y embistió fuerte, mi ano se abrió y dio paso a
su enorme cabeza, el dolor era intenso pero mucho más grande era el placer.
Rápidamente mi esfínter se tragó su cabeza y él se quedó quieto un rato
esperando que mi hoyito se acomodara al intruso, el placer era tan intenso que
yo tomé la iniciativa y empecé a moverme hacia delante y hacía atrás
ensartándome cada vez más ese tolete de carne, hasta que mi esfínter se lo
engulló totalmente, sin darme cuenta había bajado mi mano hasta el clítoris y
empecé a masajearlo en círculos hasta que llegó mi tercer orgasmo de la noche,
mi cabeza estalló en mil pedazos, me agarré fuerte de sus piernas y me dejé
transportar por el placer, aumentado por el chorro de semen que invadió mis
entrañas, perdí la noción del tiempo, me fui de bruces sobre la cama, sintiendo
el peso del cuerpo de Alberto en mi espalda, quedándose un rato más dentro de
mí, hasta que su miembro perdió su potencia.

Se giró sobre sí y yo me subí sobre su cuerpo, permaneciendo un largo rato en
silencio. Después hablamos un rato sobre mi primera experiencia sexual, de sobre
si me había gustado y si me sentía satisfecha. Yo le contesté que jamás había
pensado que podía dar y recibir tanto placer, que me había hecho la mujer más
feliz, que había sido fantástico haberme iniciado con una persona adulta, de
experiencia como él y que la próxima vez me correspondería a mí darle todo el
placer del mundo, le di un beso de despedida, pasé por la sala recogí mi ropa y
me fui a disfrutar de los mejores sueños de mi vida.

Durante tres años disfrutamos del sexo, lo hicimos de todas las maneras
posibles, me enseñó lo divino y humano respecto al sexo; cuando ingresé a la
universidad poco a poco me fui alejando de él, pues ya conocí a otros chicos de
mi misma edad y ya era justo que empezara a volar sola.
Bebota18@ymail.com
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/6098

Con mi sobrino político


Todo esto empezó cuando mi marido, insistió en traer a casa a su sobrino Federico de 20 años, el muchacho había terminado sus estudios secundarios e iniciado estudios de, como donde vivía no existía la posibilidad de estudiar esa carrera .mi cornudo esposo le permitió quedarse en nuestra casa.

Desde que llegó el chico me miraba con una mezcla de calentura y temor. Se ubicó en la habitación de mi hijo Leandro de 17 años. La primera semana pasó sin demasiadas novedades, pero a la siguiente semana como mis hijos estaban en la escuela, pasábamos largas horas solos y charlábamos mucho. Pude enterarme que Fede había tenido una novia y que ahora estaba solo.

Deliberadamente le hacía preguntas íntimas porque me gustaba incomodarlo y provocarlo sutilmente, Fede se avergonzaba mucho.

Así pude enterarme que había cogido con un par de prostitutas y que su novia había tenido muy poco sexo con él.

A veces lograba calentarlo, pero cuando notaba su prominente bulto entre las piernas, él se escabullía con vergüenza de mi lado.

Un día arreglando mi placard descubrí que mi ropa interior estaba revuelta, faltaban algunas cosas y pensé que mi marido las había tocado por alguna razón.

Como Fede no estaba entré en su cuarto y revisé su bolso. Dos tanguitas y un corpiño de encaje que me pertenecían estaban entre sus cosas.

Agarré una de las tangas y observé una mancha notoria, empecé a olfatearla y un fuerte olor a leche rancia embargó mis sentidos.

El pendejo se pajeaba con mis cosas y mi primera intención fue enojarme, sacar todo para lavarlo y advertirle seriamente a Fede. Sin embargo a los pocos segundos empecé a calentarme y no sé como, me encontré recostada en su cama sintiendo el olor a su perfume.

La concha empezó a mojarse y me masturbé furiosamente frotando la tanguita en mi raya. Llegué a un orgasmo brutal y quedé relajada como hace años no lo estaba. Últimamente me costaba bastante alcanzar el orgasmo con mi marido y estaba pasando una temperoda de pocos amantes, va de casi ninguno .

Decidí dejar todo como estaba y esperar el curso de los acontecimientos. Esa noche estaba muy caliente y no podía sacarme de la cabeza imaginar a Fede con mis tanguitas.

Mi esposo no entendió nada de la manera que le chupé la pija como no lo hacía desde hace tiempo, incluso le permití acabar en mi boca. Mientras lo hacía me pajeaba imaginando que chupaba la pija de Fede.

Al otro día estaba a solas con Fede, pero no me animé ni siquiera a hablar con él.

De pronto escuché unos ruidos en su cuarto y decidí investigar. Abrí la puerta muy lentamente y descubrí una imagen perturbadora. Fede se estaba pajeando con una de mis tanguitas en la mano, la pija del pendejo era soberbia y su cuerpo sin rollos era muy tentador.

Disfruté mucho desde mi lugar de espía y casi llego al orgasmo mirando claramente como su leche se disparaba para caer en su cuerpo traspirado.

Cierro la puerta con disimulo y vuelvo feliz a la cocina. Ahora deseaba a ese chico, lo deseaba con locura.

Al otro día se repitió la rutina, pero esta vez decidí ir más lejos.

- ¡Perdón!- Le dije entrando en la habitación cuando se estaba pajeando.

Casi se muere de la vergüenza y me fui feliz de sorprenderlo.

A las dos horas Fede estaba en la cocina y decidí encararlo.

- No tiene nada de malo que te masturbes, mi hijo lo hace, es muy normal... Incluso si te calentás con mi ropa interior, lo entiendo-

- Te pido perdón por usar tu ropa... Te juro que voy a lavarlas- Se excusó.

- No lo hagas, me encanta el olor de tu pija... Y no comentes nada con nadie... Dejemos que sea nuestro secreto-

-¿Como... y...tui esposo?- Me preguntó.

- Desde antes de tu llegada con mi esposo poco y nada, no existe- Me sinceré.

Fede miraba sorprendido como me bajaba la tanga que tenía puesta y la sacaba bajo mi minifalda.

- Toma esta... Es un regalo- Le dije mientras me acercaba.

Lo abracé con ternura y le llevé la mano a mi concha empapada. Fui retrocediendo hasta sentarme en el borde de la mesa para abrir las piernas.

Fede me besó con furia, mientras me pajeaba con ternura y me permití gozar como nunca. Acabé entre gemidos y lagrimas de felicidad.

Fede sacó la pija y quería cogerme recostada en la mesa.

- No acá no... En mi casa no- Le rogué con culpa.

Pero era tarde, la pija buscó mi concha con torpeza y se sacudió furiosa sin penetrarme, largando chorros de leche sobre mis muslos.

- Perdóname... Me volvés loco te lo juro- Se excusó y se fue al baño avergonzado. Me encantó su timidez y su acabada precoz.

La cortamos ahí, ya que seguí con mi negativa de coger en la casa.

Una semana después encontré la solución perfecta. Fede que trabajaba en una inmobiliaria tenía guardia por una semana en un departamento amueblado que se alquilaba por Caballito. Decidí sorprenderlo y le caí como una clienta más.

Cuando se sobrepuso de la sorpresa fui muy directa y le dije:

- Acá estamos seguros, en treinta minutos termina tu guardia y nadie sospecha que estoy acá, Mi esposo en el country de Pilar, no viene hasta muy tarde-

Fede no me contestó, se desabrochó la camisa y estiró los brazos hacia atrás. Bajó un poco el cierre de la bragueta y se asomaron algunos pendejos. Su torso estaba bronceado y entre las piernas, se le marcaba una gran pija parada.

Lo miré en silencio y suspiré sin querer, parecía un modelo de Calvin Klein.

No dijo nada y sacó la pija afuera... Era espléndida y me detuve a mirarla, bajé la vista con ansiedad. El corazón me latía con fuerza, deseaba tocarlo... Chuparlo... Cogerlo.

Me acerqué sin dudar, llevé mi mano a su pija y lo masturbé despacio.

- Solo quiero hacerte gozar- Le aseguré.

Sentí deseos de besarlo, mientras acariciaba su pecho. Ahora quería lamer todo su cuerpo, para sentir el inconfundible sabor de su piel.

De pronto sentí sus manos rodeando mi cuerpo, deseaba besarlo en la boca. Me insinué, aceptó mi beso de lengua. Aflojé el beso y bajé la cabeza hasta alcanzar su pija.

- Voy a tragarte la pija- Le dije antes de meterla en mi boca.

Tenía todo el sabor delicioso que esperaba, trataba de chuparla con devoción y solo pensaba en sentir su lechita, quería convertirme en su puta

Mientras tanto Fede me había desprendido la mini y me metía sus dedos en mi concha, continuando su modo muy suave. Me gustaba su forma de tocarme, quería entregarme por completo a sus deseos, cualesquiera sean. Lo deseaba con locura y estaba dispuesta todo.

- No te reprimas... Acabá así... Dame tu leche en la boca- Le pedí.

De repente una serie de corros de leche inundan mi boca y me apuro para beber ese esperado jugo. Sus dedos en mi concha me trasmiten su pasión incontenible y llego al orgasmo como en cámara lenta.

- Nos bañamos juntos... El baño está copado, después yo lo limpio- Sugirió Fede.

No acepté porqué quería disfrutar mirando su cuerpo desnudo mientras se duchaba. Parecía un ángel, su pija colgaba semi al palo y sentí deseos de que me cogiera en ese momento.

Fuimos al dormitorio completamente desnudos y Fede me alzó antes de entrar como si fuera su novia.

- Voy a cogerte por donde vos quieras, quiero que me sientas toda tuya- Le dije.

Agarré parte de mi saliva y embadurné con delicadeza, su pija, mi concha y mi culito. Sentí una rara mezcla de placer y poder.

- Te la pongo... Quero cogerte y hacerte enloquecer de placer.... Nos sabés cuanto me gustás Mati... Te quiero- Le confesé, mientras él esperaba mi arremetida.

Por fin su adorada pija llegó hasta mi concha. La cabeza se fue deslizando con facilidad, hasta que su troncó se abrió paso entre mis labios vaginales. Empujé con mucha fuerza y me moví cogiéndolo, mientras le sostenía los brazos.

-Ahhggg... Ayyy... Es hermoso- Me dijo con dulzura.

En unos segundos Fede empezó a temblar y sentí las contracciones de su pija.

- No acabes ahora, aguantá... Seguí gozando- Le rogué y detuve el movimiento.

- Que conchita hermosa... Te quiero... Que linda que sos- Me adulaba.

Ahora la pija estaba metida toda en mi interior y me estaba haciendo gozar mucho.

Controlé mis movimientos, ya que empezaron suaves y fueron creciendo en intensidad. En minutos lo estaba cogiendo con fuerza y movimientos de pelvis sostenidos. Continué la cogida, levándome y ayudado por mis brazos conseguí un ritmo óptimo, gemía todo el tiempo y mis quejidos parecían alentarlo más.

- No aguanto más.... Salí... Salí... Te voy a acabar adentro- Me rogó.

- Dame la leche... Dame la leche- Le exigí mientras alcanzaba mi orgasmo.

Por fin sentí los chorros de leche penetrar mi interior sin pausa y lo abracé con ternura, mientras yo seguía acabando entre gemidos de placer. Nos mimamos y besamos deseando continuar con este vértigo.

Fui al baño a lavarme. De mi concha salían muchas gotas de leche y las llevé a mi boca para seguirlas disfrutando. Me lavé y sentí lo caliente que estaba recordando como lo había cogido.

Fede hizo su presencia en el baño y la verga seguía muy parada.

- No puedo creer que este tan dura ¿Querés seguir cogiendo?- Le pregunté.

Expresando sus deseos me contestó:

- Sigo muy caliente... Con vos descubrí el paraíso-

Sin decirme nada más se metió en la ducha y me abrazó.

Nos dimos un excitante y comprometido beso de lengua, yo levanté mi pierna y me penetró la concha con todas las ganas.

Al sentir su pija, supe que me esperaba otra experiencia extraordinaria. El agua de la ducha jugaba con mi culo. Esta experiencia me enloquecía y sentí un nuevo orgasmo llegar a mi concha.

Acabé con fuerza y él seguía moviéndose, el agua seguía dándome una exquisita cosquilla en mi culo que me mareaba de placer.

Su pija era un mástil, la acompañé con la mano y la apoyé en mi culo.

- No sabés que ganas tengo... Que me cojas por el culo- Le susurré muy caliente.

Fede se puso como loco y se descontroló.

- Abrí bien el culo... Me volvés loco- Anunció.

Comenzó a perforarme el orto mientras yo me pajeaba y eso pareció llevarlo a convertir su pija, en un martillo neumático dentro de mi ojete.

Me metía la verga hasta los huevos como un salvaje, olvidando su delicadeza anterior. Fede era un macho excelente, me hizo vibrar un tiempo prolongado y acabó salvajemente, cogiendo mi culo. Sentí sus espasmos y su leche se derramó caliente y muy líquida.

Caímos cansados bajo la ducha y nos besamos con ganas.

Desde ese día se estableció una pasión morbosa entre los dos. Cogíamos todos los días en cualquier lugar, estaba tan obsesionada con el pendejo, que Mi esposo llegó a sospechar que algo nos pasaba ya que cuestionaba por igual a su sobrino y a mí.

Fede se quedó todo un año y fue unos de los más excitantes de mi vida, casi me cuesta el matrimonio.

Volvió a su casa y lo extrañé con locura. Amaba a ese pendejo tan tierno.

Al quedarme sin su poronga, me convertí en una puta, buscando situaciones con pendejos... A veces son insoportables, pero reconozco que son mi gran debilidad.

Les mando un besito a todos y una foto que me sacó el último pendejo que me dio pija.
lagatapaga@yahoo.com
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/5544

Encuentro con el jefe


El rollo que les contare sucedió hace muy poco y pasó con mi actual jefe. Yo
trabajo como productora musical en una empresa dedicada a eventos empresariales,
culturales, artísticos y sociales. Hace ya ocho meses que estoy y tengo un jefe
bastante malgeniado y patán. Es un hombre maduro de 45 años. Alto fuerte y de
aspecto normal.
Desde que empecé a trabajar el jefe (que diremos Héctor) me puso el ojo, pues
dice que no tengo experiencia en el tema y que sé poco y nada . A mis otros
compañeros (todos hombres) les agradó sobremanera mi compañía. Todos hicieron
casi una fila durante las primeras semanas para coquetearme y tratar de que
ocurriera algo de movimiento conmigo, pero yo nada de nada. Me adapté rápido y
puse a trabajar muy fuerte de día y de noche para que el jefe no me molestara
más. Cada día uno de mis compañeros de sección y de otras me entraba a
coquetear, todos me molestaban y no quería nada con nadie, el único que me hacía
sudar un poco, y no sólo era por la presión sino por que era el único que me
ignoraba desde el plano sexual, era Héctor. El jefe. A pesar de ser un hombre
maduro y todo, me gustaba cómo se veía de fuerte y ese ceño fruncido me agradaba
muchísimo.
Una noche en la que trabajé horas extras diseñando una entrada para un
espectáculo cultural masivo para una productora importante Héctor salió de su
oficina y pasó a un lado de mi escritorio. Me asombró mucho ya que se acercó a
ofrecerme su ayuda. En el estudio sólo estábamos él y yo pues todo el personal
había salido desde hacía una o dos horas atrás.

-¿Cómo va eso Anabel? -Bien, bien, creo que lo termino en un rato -¿Segura?
porque veo que falta bastante. -Pues yo lo termino hoy así me quede toda la
noche acá .
Él se sonrió por primera vez conmigo. Así que aproveché la oportunidad y le
devolví la sonrisa.

-¿Por qué no me muestras algo para ver si me inspiras?Le dije y él puso cara de
sorpresa. Al tiempo bajé la mirada hacía mis piernas que se veían libres pues
llevaba una mini azul turquesa y blusa azul de tiras y botas altas negras. Él me
miro con algo de calentura y lanzó su brazo sobre mí. Yo alcancé a cerrar los
ojos para sentir su brazo fuerte sobre mí, pero no, el tipo tomó el mouse y me
empezó a mostrar entradas de otros espectáculos Yo me desilusioné y seguí en el
trabajo, escuchando atenta las instrucciones de él. El jefe de seguridad del
edificio pasó haciendo ronda y nos vio. Preguntó sobre la hora en que dejaríamos
de trabajar y Héctor le dijo que yo me quedaba un rato más. El de seguridad nos
dijo que estábamos los tres solos en el edificio. Seguimos trabajando y un rato
después me dijo que se iba ya, que estaba tarde. Acepté. Él salió y yo seguí en
el trabajo.
De pronto, tiempo después, sentí unas manos que me tocaban la espalda haciéndome
un masaje. Me asusté y gire. Era Héctor.

-Hola ¡qué susto me has dado! -Regresé porque creo que necesitas más ayuda ¿o
no? -Sí creo que sí... -¿Un masaje? –Ok ,entonces empezó a tocar mi espalda y
mis hombros haciendo que me relajara sobre el asiento. Sus manos eran muy
buenas. Me concentré en el placer del dolor por la tensión de mis músculos.
Luego sentí que una de las manos bajaba y rozaba mis senos sobre la blusa. Abrí
los ojos pero seguí quieta. Ahora me tocaba a fondo y yo estaba en shock. Pues
aunque esperaba algo de Héctor nunca creí que fuera en ese momento.

-¿Hace cuánto no te dan un buen masaje? -Hace bastante jefe... -Creo que te
llegó la hora de hacerte uno completo -¿En serio?Al decir esto bajó su cabeza y
me dio un beso ...súper húmedo, al tiempo que bajaba mucho más su mano y la
metía por mi falda, tocándome los muslos y llegando hasta mi interior. Yo le
hice la tarea más fácil girando la silla y quedando frente a él. Héctor se
arrodilló frente a mí, levantó un poco mi falda, hizo a un lado mis interiores y
comenzó a chupar y lamer mi genital. Yo no paraba de gemir y suspirar.
Rápidamente tuve un orgasmo enorme. Le tomaba la cabeza y la apretaba fuerte
sobre mi órgano. Él sólo paraba para darme una mirada y seguir paladeando su
lengua en mi clítoris. Comencé a tener otro orgasmo más fuerte que el anterior y
lo hice a gritos. Héctor era excelente con la lengua. Tras ese orgasmo caí sobre
la silla dichosa, entonces él se puso de pie frente a mí.

-¿Te gustó? -Ajá (contesté como tonta) -Baja mi cierre y saca mi pija. (Me dijo
un tanto vulgar)De inmediato lo hice. Su cambio de ser un hombre caballeroso a
ser uno vulgar me excitó demasiado. Bajé el cierre y sin quitarle el pantalón
saqué un pija enorme, era largo, un poco grueso. Lo tenía en mis manos.

-Métetelo a la boca putita...
Como si estuviera sonámbula o algo así obedecí. Abrí la boca y empecé a comerme
su pija. Él lo disfrutaba al máximo. Hizo que bajara de la silla y quedara de
rodillas. Seguía chupando esa pija grande y hermosa, repleta de venas que
palpitaban en mi boca.

-Eso es putita, muy bien, muy bien...
Mientras se la chupaba Héctor se quitó el saco y la camisa. De un momento a otro
me tomaba de la cabeza y me daba empujones dentro de mi boca con su pija, como
si me cojera así.

-Detente un momento putita. Quítame el pantalón.
Lo hice de inmediato. Quedó desnudo. Me levantó y sacó mi blusa bajó mis
interiores y la falda la arremangó sobre mi cintura, me dejó con las botas. Me
tomó del cabello, tomándolo, y me puso de rodillas nuevamente para que siguiera
chupándolo.

-Sigue con tu trabajo oral puta...
Continué mamándole la pija por un rato más. Me sentía muy bien así. Me encantaba
su pija. Llevábamos más de media hora así, cuando él mismo sacó de mi boca su
pija. Me hizo levantar y me llevó hasta la sala de espera frente a su oficina.

-Ven que te voy a cojer como se lo merece una puta como tú.
Me acostó boca arriba sobre el sofá de la sala de espera abrió mis piernas que
tomó con sus manos y puso su vergota en mi entrada. Yo la tomé y la fui metiendo
de a poco. Me quejaba y a él eso le gustaba. De improviso avanzó y la metió
toda. Hasta el fondo. Grité. Se acomodó y empezó a meter y sacar su pija dentro
de mí. Lo hacía a una velocidad enorme y con una fuerza gigante.

-Te gusta así ¿no puta? ¿Te gusta?... perra...
Yo no paraba de gemir y de agarrarme de sus brazos fuertes. Sus embates eran
tremendos. Unió mis piernas para apretar así su pija en mí. Y con una sola mano
las tomaba y con la otra se apoyaba del espaldar del sofá. Me la metía y sacaba
como una maquina sexual. Luego la sacó repleta de líquidos míos, pues ya había
tenido un orgasmo.

-Ponte en cuatro perra que me gusta pijatrarlas así, a las putas como tú... Lo
hice. Él me dio una palmada en las nalgas. Metió uno de sus dedos en mi concha,
lo sacó e intentó meterlo en mi trasero. Yo se lo impedí y él me abofeteó en la
cara.

-¡Quédate quieta perra, que voy a hacer lo que yo quiera!Me quedé helada y
quieta. Insistió metiendo uno de sus dedos en mi trasero. Nunca lo había hecho
por ahí. Su dedo me molestaba sobremanera y cuando ya lo tenía dentro comenzó a
meter otro en mi sexo el movimiento de ambos me fue excitando cada vez más. Fui
moviendo mis caderas al ritmo de sus dedos. Entonces los sacó de su interior y
se acomodó para pijatrarme. Primero de forma normal por mi coño. La metió toda
de una y comenzó a pijatrarme fuerte. Yo tenía la cabeza enterrada en el
espaldar del sofá. Sus embates me apretaban contra él.
Me tomaba de la cintura y me atraía hacía su pija que salía y entraba como un
taladro. Sus huevos golpeaban mis nalgas y estaba a punto de un nuevo orgasmo.
Se detuvo.

-Ahora vas a saber lo que es que te coja tu jefe .
Puso su pija en mi entrada posterior y empezó a avanzar. Me dolía muchísimo. Él
se veía ...experto en estos menesteres y esperó a que me relajara. Cuando el
glande estaba dentro, comenzó nuevamente a empujar hasta tenerlo todo dentro.
Allí mismo me tomó del cabello y me alzó la cara, al tiempo que me pijatraba sin
compasión. Se apoyaba de mi cadera y de mi cabello como si cabalgara a una
yegua. Yo estaba en otro mundo sintiendo de todo: dolor, placer, lujuria,
éxtasis, etc.
Me metía su pija con todo poder. Sentí que estaba por acabar pues se apoyó sobre
mi cadera y su ritmo se aceleró. Dio varios embates más y sentí cómo inundaba mi
traserito. Fue enorme la cantidad de esperma que salía de él. Sacó su miembro y
lo limpió con mis nalgas y con mi falda enrollada a la cintura. Se sentó a mi
lado y me besó.

-¿Te gustó, perrita? -Sí, sí me gustó jefe...
Él me sonrió y me invitó a que le limpiara la pija. Lo miré y me fui encima de
su hermoso pija a lamerlo hasta dejarlo limpio. Mientras lo hacía sentí a
alguien detrás de mí. Giré y se trataba del jefe de seguridad que miraba la
escena con una cara de vicio increíble.

-¿Qué tal la vista Pedro? Preguntó Héctor -Excelente...
Respondió el hombre mientras me miraba. Yo estaba congelada sentada desnuda a un
lado de Héctor que me acariaba el cuello y se sonreía con Pedro.

-Bien rica esta puta ¿cierto? -Pues yo la vi muy bien puesta don Héctor... -Ya
sabe que de noche esta empresa es suya con todo lo que tiene dentro...
Al decir esto miré a Héctor y éste me sonrió. Pedro se acercó hasta mí al tiempo
que se bajaba el pantalón, sacando un pija gruesísimo y empalmado a más no
poder, pues había visto todo desde el inicio. Lo tomó en sus manos y me lo
ofreció para que lo chupase. Héctor me presionó del cuello y no hice más que
abrir la boca e intentar tragarme el paquete del guarda.
Su pija era más pequeña que la del jefe pero mucho más gruesa. Comencé a lamerlo
y darle pequeñas mordidas.

-Eso sí, mamita, así. Mírame a los ojos mientras lo chupas... me gusta ver la
cara de putas cuando lo maman...
Me decía el tipo mientras tocaba mis senos y se iba quitando la ropa. Héctor se
sentó frente a nosotros a disfrutar de la escena.
El guarda era un hombre de unos 38 años , bajito, pero acuerpado, blanco y
calvo. Me detenía en la mamada para quitarse su ropa, hasta quedar completamente
desnudo. Seguí mamándolo hasta que él me detuvo, se sentó en el sofá y me invito
a sentarme sobre su pija gruesa. Así lo hice, sentí esa pija abriéndome un poco
mi conchita pues el tamaño del grosor era inédito en mi cueva de sexo.
Cuando pude ensartarlo todo, él mismo me daba el ritmo para que subiera y
bajara. Mientras me chupaba y tocaba los senos. La fricción con esa nueva pija
hizo que me excitara mucho y que intentara llegar a un nuevo orgasmo. Aceleré el
bajar y subir. Sentía cada vez más esa pija dentro. Abracé al guarda y comencé a
hablar: -Sí, sí, qué pija hermosa, me gusta sentirla dentro, dentro... sí,
sí...- y me corrí de una forma inusual. Gritando fuertísimo. Arañando al guarda
de tal forma que violentamente me levantó y me puso acostada sobre el sofá.
Entonces comenzó a meter y sacar su pija con violencia. Yo le pedía más y más.
Parecía que estaba incómodo en el sofá, así que sin sacarme su pija de dentro me
puso en el suelo y allí montó mis piernas con las botas sobre sus hombros y me
pijatró con furia. Luego se apoyó de mis senos y me daba con total violencia. Yo
estaba en otro mundo mientras me pijatraba. Héctor se acercó y me ofreció su
pija para que se la chupase mientras tanto. La tomé y la mamé mientras era
poseída por el guarda .
El guarda sacó su pija. Me puso en cuatro y volvió a meterla fuerte. Yo seguía
chupando a Héctor entonces sentí el ritmo a punto de acabar del guarda decidí
ayudarle moviendo mis caderas, también Héctor parecía acabar. Ambos se vinieron
al tiempo. Héctor bañándome la cara y la boca y el guarda bañándome la espalda.
Ambos se pusieron frente a mí y los limpié a fondo.
Después de esto se vistieron. El guarda siguió en su guardia y Héctor me llevó a
su oficina.

-Mira Anabel, esto que pasó aquí es entre nosotros. Pueda ser que no te agrade
lo que pasó, pero pasó. Así que ojalá y no lo estés divulgando por ahí. Tú estás
grabada en vídeo y todos sabemos que tú querías esto desde hace un tiempo. Yo me
quedé mirándolo con rabia y algo de morbo ante lo sucedido y ante su confesión.
No contesté nada y fui al baño a lavarme y cambiarme. Desde dentro escuché
cuando Héctor salió.
Ya vestida, con la falda hecha un desastre, fui hasta mi escritorio, apagué el
computador y salí. Al llegar a la puerta el guarda no paraba de mirarme lleno de
lujuria.

-¿Te gustó lo de arriba?No le contesté nada e intenté salir.

-¿Te gustó o no? -Sí, sí me gustó pero no quiero hablar de eso... -Pues nadie
quiere que hables -No lo voy a hacer. Simplemente pasó y ya. -Eso es así nos
gusta a nosotros... -¿Lo hacen seguido? -Sólo cuando toca... y con una hembra
así...
Intenté salir de nuevo, pero el hombre me tomó del brazo y me arrastró hasta la
silla de su despacho, me sentó allí. Sacó su pija y me la puso en los labios.

-Entonces no hables y termina de chupar que todavía estoy lleno...
Lo miré y abrí la boca y comencé a comerme esa pija gruesa. Le miraba a los ojos
tal como a él le gustaba. Salivaba muchísimo para que se resbalara suave en mi
paladar. Bajé su pantalón y me apoyaba de sus caderas para ir y venir con más
soltura. No paraba de insultarme y gemir. Lo pajeé mientras chupaba sus huevos y
volvía a lamer y chupar su pija. Me detuve y sin dejar de mirarlo le dije:
-¿Quieres meterlo de nuevo?Él dijo sí con un gesto. Me levanté y me apoyé en la
pared ofreciéndole mis agujeros de espaldas. Tomé su pija y la apunté a mi coño.
Él entró con facilidad. Yo estaba mojadísima. Me tomó de la cadera y comenzó a
embestir fuerte. Me estaba partiendo. Me apretaba los senos y seguía metiéndolo.
Me encantaba el grosor de esa pija. Yo estaba por reventar en un nuevo orgasmo
cuando él lo sacó y me tomó del cabello para que me arrodillara. Lo hice y me
obligó a abrir la boca y recibir su descarga en la boca. Abrí la boca y la
recibí con agrado. La tragué toda. Luego lo limpié y salí de allí.
No volví a trabajar tres días. Luego aparecí, di mi carta de disculpas por no
haber ido a trabajar. Héctor me trataba normalmente igual el guarda. Ya sabía yo
que no podía volver a tomar horas extras de noche, a no ser que quisiera
pasarmela de fiesta. Así ha sido hasta ahora. Cuando deseo hacer horas extras ya
saben lo que pasa.
Estoy pasándome de orgías en las horas extras , debo empezar a cuidarme
¿Qué creen ustedes?
Anabel
lagatapaga@yahoo.com
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/5950

Con mi compañero de trabajo


Había quedado con Pablo que pasaría a buscarme por el hotel por un problema que tenía un cliente con su cuenta de mi distribuidora.
Llegué a aquel pueblo luego de un viaje de 10 horas y con el tiempo justo en llegar al hotel y para bañarme antes de que viniera a buscarme.
Justo cuando salía de la ducha sonó el timbre y para no hacerlo esperar me puse una toalla alrededor y salí corriendo a abrir la puerta. Pablo es mi dealer en la zona y hace tiempo que nos conocíamos y nos hemos visto mutuamente en ropa interior sin que nuestras hormonas reaccionaran.
Lo invité a pasar y le dije que se sentara mientras yo me vestía. Se disculpó por haber venido unos minutos antes.
Me pareció que en su mirada había cierta luz lujuriosa. pecaminosa pero le resté importancia...
Estaba en el baño secándome el cabello cuando de repente sentí los brazos de Pablo alrededor de mi cintura y sus labios besándome el lóbulo de mi oreja derecha suavemente.
Cuando quise murmurar palabra me apretó contra su cuerpo y sin darme cuenta le estaba desabrochando yo a él la camisa.
Pablo es un hombre atractivo no lo voy a negar pero hasta ahora lo veía simplemente como alguien del trabajo como mi amigo también y ni mucho menos como un amante. , se detuvo y sus manos empezaron a acariciando mi cabello y suavemente mi cuello. Me di cuenta de que mi respiración estaba entrecortándose y que él me miraba fijo a los ojos, se estaba dando cuenta de mi excitación, esto no tenía vuelta atrás
Sentía que estaba bajo su influjo, no podía moverme, quería quedarme allí esperando que siguiera con sus caricias y en tanto pensaba todas estas cosas, sentí un leve roce de sus labios en los míos. Fue algo tan delicado, tan sutil que me estremeció. Mis manos parecían mariposas acariciando su cara mientras me besaba y completaba así un momento de erotismo impresionante.
Fue desnudándose lentamente, despojándose de sus ropas con toda la calma del mundo, cada vez que se inclinaba sobre mí yo enloquecía al contacto de su piel.

Después de un buen rato, me dejó completamente desnuda en la cama y me contemplaba en silencio. Todo el tiempo que permanecimos así fue en silencio, solo se dejaban oír mis gemidos de placer, mis suspiros.
Empezó a besar toda mi piel, empezaba en mis labios y descendía por mi cuello, vagaba con su lengua por la zona de mis tetas, allí jugueteaba un poco con mis pezones y luego seguía hacia abajo. Al paso de su lengua en mi cuerpo se levantaban llamaradas de deseo

Pablo mezclaba caricias con leves masajes, estaba erotizando toda mi piel, encendiendo mi carne, dejando estelas de fuego por donde pasaba. Era todo tan suave, tan mágico que parecía irreal.
Mi abdomen pasó a ser el templo de su máxima atención. Lo acaricio una y otra vez, dejo resbalar sus manos por él y descender hacia mis muslos. Subía y bajaba por ellos, los recorrió en toda su extensión, por donde sus manos pasaban dejaban una huella calida que me excitaba y sentía que mi sexo estaba comenzando estremecerse de una forma increíble.
Tenia ganas de abrir la boca y pedírselo con palabras, pero me daba la sensación de que arruinaría el momento, de que se perdería algo de toda esa magia que estaba envolviendo mi cuerpo.
Chupa mis pechos y eso hace que mis pezones se pongan durísimos y erguidos, sigue bajando y a cada lamida más caliente me pongo.
Cuando no me lamía, me acariciaba con la palma de su mano abierta, acariciando mi sexo con ella y permitiendo que un dedo suyo siguiera de largo hasta dentro de mi agujero, rodeándolo, excitando su contorno para luego entrar en el, para acariciarme por dentro.
Con su lengua excitó mi agujero y comenzó a meter delicadamente un dedo en él.
Jugaba con mis agüeros, mordía mi piel en mis nalgas y pelvis suavemente e introducía su lengua dentro, pero justo cuando me estaba acercando al orgasmo paró.
Se separó de mí por unos instantes y puso frente a mi cara su pija super erecta. La metió en mi boca que no opuso resistencia y empecé a succionar lentamente .Estaba a punto de acabar cuando la sacó de mi boca y se dispuso a meterla dentro de mí. Me puso en cuatro, palpó la zona, movió lentamente su verga alrededor del agujero y empezó a pujar despacio queriendo sentir cada centímetro de mi interior. Empezó a entrar y salir, entrar y salir, de una forma muy especial que me hacía vivir en la gloria.
Tocaba mis pechos, yo estaba tan caliente que para sentirlo más adentro paré mis nalgas y empujé hacia atrás y hacia arriba. El empujó hasta lo más profundo de mí.
Finalmente llegamos conjuntamente al orgasmo y para mí había sido uno de los más intensos que había tenido en mi vida.
Después de quedarnos un rato junto nos vestimos y fuimos a ver al cliente que nos estaba esperando.
Fue algo sorpresivo lo que pasó y me gustó.
callesyrutas@yahoo.com
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Mis aventuras de infiel I


Para ese día de visita a la casa de Juan Pablo, un viejo amigo de mi novio y
mío, llevaba dos años y medio de novios. La relación se encontraba en lo mejor y
podíamos estar seguros de amarnos locamente. Mi novio se llama Cristián y lo
último que supimos de aquel amigo a quien íbamos a visitar fue de que estaba
viviendo en un departamento con un amigo suyo y su hermano, pero nunca me
imagine que aquel amigo de Juan Pablo estuviera tan fuerte , tan sensual ni que
mucho menos me fuera a encantar de tal forma, tanto... que me hiciera dudar del
lindo sentimiento hacia mi novio; ya íbamos entrando en el apartamento, le vi...
Y era un tipo de unos ojazos negros y cabello también negro oscurísimo, de una
risa espectacular, alto, atlético y de una voz celestial, acompañada de un
perfil muy masculino.
Lo primero que pensé cuando lo vi fue: "qué bueno que estás guacho"-creo que
hasta llegué a expresárselo con la mirada cuando se presento de mano conmigo, me
dijo-"Julián Andrés, mucho gusto"-me miró de arriba a abajo y repitió esa mirada
de inversa, la verdad me desarmo, sentí que acababa de conocer a un hombre full
que se había caído de los cielos, o que de pronto salía de los mismos infiernos;
que tentación mas grande, pero que sensación tan especial sentía mi cuerpo nada
mas con escucharlo, en toda la noche no hacia otra cosa mas que escuchar esa voz
tan seductora y esa risa pícara que me hacían pensar en hacerle el amor algún
día...
Pero la noche nos avisaba a mi novio y a mi a que ya era hora de partir, nos
despedimos de cada uno, pero a él lo mire y le dije-"adiós"-guiñándole los ojos
y mostrándole mi linda sonrisa, algo de lo que mi novio se dio cuenta.
Pasaron los días, solo me la pasaba pensando a Julián Andrés y en las únicas
palabras que compartimos... su nombre, cada vez que lo pensaba sentía como si el
me dijera al oído su nombre, seria exquisito hacerle el amor, pero... había un
pero... mi novio, ese hombre que me cautivo después de haberme cansado de tantas
travesurillas y de tantas noches de pubs y discos en las calles de Buenos Aires
o, la chica de miles de conquistas de un solo amor cuyo nombre era Cristián,
pensando y deseando de nuevo esos aires de libertad para acabar en una cama con
un nuevo amigo de mi novio.
Si de verdad amaba a mi novio, que hacia deseando a otro en silencio? fue hay
cuando me propuse no pensar mas en Julián, pero en ese mismo instante después de
mi resolución cuando me dirigía a el baño sonó mi teléfono, lo conteste con
rapidez y era el, el chico de la voz sensual, Julián...me pregunto con tono de
curiosidad: -"hola, con quien tengo el gusto de hablar?"- su voz era
inconfundible, pensé en colgar el teléfono, pero seria ridículo, que pensaría si
se llegase a dar cuenta que era yo?-"hablas con Lorena, con quien hablo?"-aun
sabiendo quien era-"con Julián Andrés"-me mordí los labios y cerré mis ojos
recordando cuando lo vi por primera vez,-"hola, como estas?, y eso que llamas?,
como conseguiste mi teléfono?"-le respondí efusivamente, pero en tono
suave-"solo quería saludar a tu novio, el mismo me dijo que en caso tal que no
contestara el celular lo podía llamar a tu casa... por que, no te gusta que
llame a tu casa?"-le dije:"no como se te ocurre, el caso es que el no esta, y no
creo que venga hoy"- a pesar que le dije que mi novio no se encontraba en casa
seguimos hablando de otras cosas, ya que me había propuesto pues que entonces
habláramos los dos un rato hasta que Cristián llegara, me pareció un muchacho
inteligente, agradable, y muy cariñoso dado a la forma en como me hablaba o
respondía de buena forma en mis conversaciones.
En un ir y venir de palabras me dijo: "no se si te agrade que te diga algo, pero
con todo respeto a tu novio, me pareces una chica espectacular con un par de
senos y piernas muy bien puestas, perdóname, pero no sabes cuanto me gustaría
haber tenido una novia como tu, no solo por tu físico, si no por tu simpatia,y
disculpa si te ofendo, pero me dijo Juan Pablo que eras una chica de mente muy
abierta"-Al escuchar esas palabras, me dieron escalofríos, no sabia que decir,
me puse nerviosa, pero mis nervios no me ganaron y le respondí-"bueno la verdad
me siento alagada que un hombre como tu me diga eso, pero no me sorprende, ya
que me lo han dicho muchas veces._tratándome de hacer la interesante, seguí
diciendo _ lastima..." -el respondió ansiosamente-"que te da
lastima?"-"nada"-respondí arrepentida, tratando de evitar mas palabras le dije
que cuando llegara mi novio le diría que lo llamase de inmediato y di concluida
la conversación donde aquel hombre que me movía tanto el piso me había confesado
que le parecían atractivos mis piernas y mis senos.
Pasaron los días y cada vez mi novio y yo nos hacíamos mas amigos de Julián,
Cristián lo invitaba los fines de semana a tomar y escuchar música o a veces
íbamos a un billar muy lujoso cerca de Palermo, donde Cristián me enseñaba a
jugar mientras yo con mis escote le enseñaba a Julián el nacimiento de mis
grandes y redondos senos, con los cuales Julián jugaba con la mirada perdida
entre ellos. No lo voy a negar vivía seduciendo sin que mi novio se diera cuenta
a Julián, me ponía mi ropa mas sexy cuando sabia que vendría con nosotros, lo
miraba de arriba a abajo cada vez que se juntaban mis ojos con los de el.
El lo sabia, me encantaba, se lo demostraba, mas no se lo decía, un día que
estaba en mi casa sentado en el sillón frente al mió, lo notaba mas nervioso al
saberse un poco embriagado y frente a mi, me miraba las piernas que tenia yo
cruzadas con una corta falda negra que casi mostraba todo lo que el quería ver,
de repente mire a mi novio que se levantaba borracho del otro sofá y dijo que
iba adormir por que no podía mas de la embriaguez.
Era el momento, nos miramos, nos dijimos entre miradas... HAGÁMOSLO, acércate a
mi...decidí darle gusto a su mirada furtiva, abrí mis piernas delicadamente,
para que viera lo lindo que tenia para el esa noche, cortes invitación, me rey
de el y asentí con mi cabeza para que viniera, me miro y me dijo con su sonrisa
picarona..."que quieres?", le respondí… "averígualo..."
Julián se paro, y vino hacia mi lado se sentó y empezó a hablarme al odio... "me
encantas"-"me estas volviendo loco, no sabes cuanto me he pasado las noches en
vela, pensadote, deseándote, me quiebras hasta los huesos"-me decía mientras
pasaba sus labios por mi cuello y oreja izquierda, sus manos eran inquietas y
mis ojos cerrados hacían que mi pensamiento siguiera cada roce de sus manos
locas por mis piernas las tocaba en mis rodillas circularmente y subía de arriba
a abajo, me sentía quemar, necesitaba que me tocara , quería que hiciera de mi
lo que quisiera.
Le dije... "no se si sea pecado hacerte el amor ahora mismo, pues pecaré toda la
noche"-le pedía susurrando que me tocara, mientras me ponía encima de el
sentada, de repente sentí como pasaba su mano por mi sexo y como alzaba con sus
dedos las partes laterales de mi tanga poco a poco fue tocándome suavemente
hasta que me dio un dedo, luego a medida que avanzaba en velocidad metía mas,
luego tres, estaba loca, insaciable, el solo cerraba los ojos y yo lo veía
sudando, frenético, su aroma, me invito a que explorara su cuerpo le quite su
ropa mientras me daba dedo como nadie, le desabroche la camisa luego me quite y
le quite su pantalón, vi su miembro grueso y duro escondido en un calzoncillo
blanco-"hay que rico"- le dije picadamente-"que vas hacer?"-pregunto mientras
tocaba mi cabeza, solo baje sus calzoncillos y bese primero solo con mis labios
la cabeza de su pene, chupándosela, mientras acariciaba sus testículo, el alzaba
sus caderas de la emoción, no sabia que hacer conmigo y yo no reconocía si era
el infierno o el mismo cielo, pero le di una mamada en la cual el disfrutó como
loco cuando entraba su pene en mi boca y lo sacaba con rapidez.
Me quitó la blusa al pararme, hizo lo mismo con mi corpiño, me lamía mis senos
redondos y grandes mientras me alzaba la falda y me quita mis tangas ya que
estaba parada, a veces apretaba su cara entre mis senos y el me miraba con esos
ojos que me enloquecieron desde que lo vi, me abrió las piernas y me puso encima
de el, sentí su miembro mojadísimo y aun parado y fuerte, que rastrillaba mi
vagina de arriba a abajo, estaba mojadísima, a punto de venirme, le dije ya
enloquecida del todo-"métemela, métemela"- suavemente me la metió mientras me
miraba con esos ojos y me decía :-"te voy a comer toda, tu dime como
quieres"-empecé a moverme circularmente, de arriba a abajo, vertical y
horizontalmente, apretaba su sudoroso cuerpo contra mis pechos y me enloquecía
sentir su desquiciada respiración en mi cuello y cara, me daba nalgaditas en mi
culo, y me decía -"que buenas nalgas tienes, mami"- me sentía una diva, una
diosa...
Se vino, no alcanzó ni a quitarse de la emoción, sentí su liquido hirviente
dentro de mi, seguí moviéndome, esta vez el acostado y yo encima, me movía
suavemente de arriba a abajo, sentía una sensación increíble al saber de todavía
su erecto pene acariciando mis paredes, me sentía fuera de si pero no quería
acelerar mis movimientos, quería mas y mas, mis latidos se aceleraban, mi pulso
no daba mas, lo mordí queriendo ahogar mi frenética pasión en esos momentos,
quería mas y mas y mas hasta que mire sus ojos y en un rico sentir de sus labios
contra los míos sentí que me vine. Descanse alrededor de 10 minutos sobre su
pecho y luego me pare fui al baño me vestí y le di un beso, antes de decirle que
me ni siquiera nos habíamos percatado que mi novio estaba en el cuarto durmiendo
mienta nos revolcábamos los dos,
-Me dijo:"Lo importante fue que nos encantó, ojala se siga repitiendo mis
encuentros contigo y las borracheras de tu novio".

bebota18@ymail.com
Wanda
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/5857

Tuve relaciones con mi cuñado


Estoy casada hace años con Pablo, un buen hombre; como esposo y como
amante. Tenemos un buen pasar, ya que el es un profesional de éxito.
El fue mi primer hombre, y en la cama, nos llevamos muy bien, con
Pablo, aprendí casi todo lo que se del sexo. Digo casi, porque lo de
sexo anal nunca se lo permití, por el temor al dolor. En lo demás,
hemos hecho de todo lo que una pareja joven suele hacer. Aunque
últimamente habíamos caído en la rutina
Yo soy una mujer normal,34 años, delgada, de medidas nada fuera de lo
común. Lo único destacable, son mis grandes caderas, que se llevan
las miradas admiradas de los hombres en la calle, lo que a veces me
molesta un poco, sobre todo, cuando sus piropos se pasan de la raya,
en alusión a mi trasero. Recuerdo que mi hermana mayor, una vez me
dijo:- Con ese culo, vas a ser la perdición de los hombres.
Bueno, un fin de semana, en este verano, nos fuimos, con los niños (
tengo dos) al campo, a la casa de mi cuñada Georgelina . El domingo,
después del almuerzo, nos pusimos trajes de baño, para refrescarnos
en la piscina. De pronto, Pablo, dijo que iría al pueblo, para ver un
partido de futbol juntos a los niños. Me pidió si quería acompañarlo,
porque se los llevaría con el. Me negué diciéndole que me quedaría
lavando la vajilla del almuerzo. A todo esto, mis cuñada y su esposo
Orestes habían subido a su dormitorio, para tomar una siesta. por
lo que me quede sola en la cocina.
Estaba atareada, cuando sin darme cuenta, mi cuñado entro y tomándome
por la cintura me dijo -Como esta mi linda cuñada-. me sorprendí, ya
que no esperaba tamaña confianza. A continuación, apretándome contra
el, me dio un beso en el cuello, sobresaltada, me quise retirar de su
lado, pero me sujeto con fuerza. -Vamos linda, no te niegues, sabes
que me gustas mucho- dijo. estamos solos ya que mi mujer esta
profundamente dormida
-¿que te crees, soy la esposa del hermano de tu esposa , no una
cualquiera- - en cuanto llegue le contare todo-
-Si le dices lo que paso hache, le diré que tu me provocaste, sobre
todo con este bikini tan chiquito que usas que es solo para
calentarme-
Y diciendo esto, me tomo por el pelo y me hizo arrodillarme a sus
pies. Yo no me atreví a protestar, por miedo a que me acusara de puta
con mi marido. Con una mano me sujetaba del pelo y con la otra, se
bajo el short de baño, dejando al descubierto un gran gusano aun un
poco dormido; me atrajo hacia el y me dijo -Chupámelo putita- -Si no
me obedeces, armare un gran escándalo diciendo que me provocaste para
que te culeara- -Ya veras a quien le creen, si a ti o al abuelo de
tus hijos- Por lo que resignada y pensando que después de que lo
hiciera acabar, me dejaría en paz, abrí la boca y me metí ese gusano,
ya que solo había mamado el pene de mi marido antes.
Comencé a chuparlo para terminar pronto; para mi sorpresa, el
miembro empezó a crecer en mi boca, al punto que casi ya no me cabía.
Ahí, comprendí de donde sacaba Pablo una buena verga , la verga de mi
cuñado media al menos unos 2 o 3 cms más y lo superaba en grosor a
la de mi esposo . Cuando creí que le faltaba poco para acabar, por
los bufidos que emitía, me hizo poner de pie y me arranco la tanga de
un tiron.
-No por favor, solo acepto chuparlo y si quiere puede acabar en mi
boca, pero no me penetres- le pedí.
-No estas en posición de aceptar o no puta, harás lo que yo quiera -
me dijo y dándome vueltas para que quedara de espaldas a el, me hizo
inclinar y me comenzó a restregar la cabezota de su verga por el
canal que formaban mis nalgas, - veras como te va a gustar cuando te
lo meta todo-
Luego de un rato de pasarme la cabeza por entre mis nalgas, lo
dirigió a la entrada de la vagina y empezó a forzar la entrada; me
dolía ya que no estaba para nada lubricada, por lo que escupiéndose
una mano, lo mojo y me lo volvió a poner en la entrada y con un
fuerte empujón que me arranco un gemido, lo metió de un golpe hasta
la mitad; siguió moviéndose y empujando, hasta que lo sentí en el
fondo de mi vagina. Debo confesar que me sorprendió la vitalidad con
que me penetraba, y sin quererlo, comencé a sentir placer al tener
ese monstruoso pene metido todo en mí. disimule lo que estaba
sintiendo, para no darle la satisfacción del triunfo. Así como
estaba, apoyada contra el mueble de la cocina sin poder escapar de
sus estocadas sentía como entraba y salía de mí. De pronto uno de sus
dedos comenzó a hurgar en mi ano, me lo trataba de meter, pero lo
virginal de mi culito y mi resistencia se lo impedían, entonces vi.
como untaba el pulgar en aceite que estaba en una botella y llevo a
mi ano, logrando meterlo casi todo. Gemí de nuevo, y le pedí que no
lo hiciera, pero lo siguió metiendo al tiempo que su verga me
escarbaba la vagina.
Luego de estar un rato bombeándome, saco la verga y me dijo . ahora
me voy a dar el gusto de comerme este culito provocativo-
-Nooo, por ahí no, nunca lo he hecho-
-No me digas que el tonto de mi hijo nunca te a gozado este hermoso
culo-
.No, por favor no lo haga-
Mis suplicas lo enardecieron mas aun. Unto los dedos de nuevo en
aceite y me los empezó a meter por el culo. No se si dos o tres, pero
sentía como se me dilataba los esfínteres. -Por favor, no haga eso la
rogué. Ni hacia caso y luego, acercando la palangana con aceite,
metió en ella su gran verga dejándola chorreando con el viscoso
liquido. Me inclino y sujeto fuertemente contra el mueble, con una
mano, y con la otra dirigió la cabeza de la verga hasta la entrada
prohibida. Un empujón poderoso y la cabeza de su pija entro,
haciendo que lanzara un pequeño grito de dolor; no gritaba más fuerte
por temor a que despertara mi suegra. Me tomo firmemente por las
caderas y empujo firmemente haciendo que el inmenso ariete entrara
poco a poco, hasta que sentí como su ingle chocaba con mis nalgas. El
dolor era insoportable, gemía y de mis ojos salieron sin desearlo
lagrimas. Ya habiendo logrado su objetivo, empezó un lento movimiento
de mete y saca en mi recto. después de un buen rato, el dolor s fue
mezclando con placer y Orestes acelero las envestidas y bufando como
un animal, me lo clavo hasta el fondo, tanto que me parecía que me
saldría por el estomago, se puso tieso y descargo toda su leche en mis
intestinos. Al limpiarme el culo dolorido, salio un mezcla de semen
y sangre que me asusto mucho. Pensé que capaz que tendría que ir a la
sala de primeros auxilios por las heridas de mí recto. No fue así
felizmente,ya que ello habría provocado el escándalo que temía y que
terminaría con mi feliz matrimonio.
By Camila Perecoto
http://ar.groups.yahoo.com/group/oraculo_infiel/message/4791

Reportaje al Tigre


Mis amigas, las chicas de foro y muchas mujeres me habían dicho que: Sergio es un seductor de gran experiencia, pulido con los años y experimentado .Le gusta concebir la seducción como una experiencia única y duradera, en la que la mujer piensa en todo momento que ha conocido a un ser diferente. Considera que cuando pasan los meses y los años, la mujer con la que él ha estado ha de quedar prendida de su personalidad y de su saber estar. Es una persona a la que le gusta hacer amigos .Sergio sabe perfectamente a que sale la mujer según el día de la semana... con él se aprende a leer actitudes y comportamientos.
Por esas cosas de la vida , yo no lo conocía , solo había dialogo con el virtualmente , desde que me propuse y me aceptaron como la notera del grupo , habíamos quedado en encontrarnos pero los horarios no estaban de nuestro lado y paso mucho tiempo , al fin de casualidad una amiga en común nos dijo que en semana santa ambos íbamos a estar en la misma localidad .En el mar , en las calidas arenas otoñales, que por esas cosas del cambio climático resultaron ser calientes arenas de verano .
Apenas atendí el celular salio su voz grave, varonil, una voz que envuelve y enseguida me invita al juego entre un hombre y una mujer, me desafía , No te hagas problema , si estas en la playa el olfato de este tigre te encontrará , solo dime que tipo y color de malla tienes y te encontraré .Le señalé:- roja super cola less, - ¿ que tan super?, me contestó él, solo le dije -Brevísima ,-Bin si están breve como me lo imagino mereces u n bonus track por la audacia, te felicito -¿ me encontras entonces?-Dalo por hecho , si no te hayo te llamo al celular para mas datos, si te hallo bueno, ya sabrás vos que tipo de bonus track me vas a obsequiar.
Y me halló, no sólo me halló, sino que con su cámara fotográfico de gran lente me estuvo observando durante un buen rato y sacándome fotos mientras yo tomaba sol con amigas, fotos que me mostró al presentarme en el visor de su máquina y que algunas de ella ustedes pueden apreciar en la portada de este mes, después de que me convenciera a que se las deje publicar y yo accediera con la condición de que mi rostro no estuviese expuesto
Alto, de buen porte, amplia sonrisa, lo tenía ahí en aquel día espléndido de 32 º C, me dio un beso en la mejilla, me felicitó por mi cuerpo y me audacia de hacer cola less y me invitó a beber algo y sentarnos en Puerto Pirata, un hermoso bar todo de madera, enclavado a 10 metros sobre el nivel del mar,
Me costaba entrar en clima de entrevista, el permanentemente llevada el dialogo, las miradas y las oportunidades a un juego de seducción, al cual yo por momentos me dejaba arrastrar y en eso aprovechando ese clima que se iba creando entre nosotros, comencé las preguntas:

¿Podrías presentarte para aquella gente que aun no te conozca?
Pues…me llamo Sergio, pero en el Foro se me conoce como el TIGRE. Y llevo un par de años dedicado al mundo de la seducción, la infidelidad y el amor
¿Por qué el nick de Tigre ?
Buena pregunta! En realidad no me lo puse yo, sino que más bien fue un apodo que, sin querer me iba poniendo la gente. Por mi forma de ser, suelo hacer muchas cosas juntas , deambulo por todos los sitios , soy muy perseverante cuando quiero seducir a una mujer que me interesa mucho y me gusta mucho disfrutar al máximo de todas las situaciones. Así que, por las noches, suelo explorar y buscar mucho . Esto hizo que la gente empezara a decirme con frecuencia: Sergio , tú eres es un "Tigre". Llegó un punto en el que me lo decían casi todos los días que salía, jaja, así que, decidí utilizarlo como Nick. Aún hoy, gente que no sabe mi nick me lo sigue diciendo. Además es un nombre que va con mi personalidad. Para mí lo más importante es disfrutar y sacar el mayor partido a la vida y andar y andar siempre explorando .
¿Eres un gran seductor?

Gran seductor es una palabra un poco exagerada. De todas maneras si veo a una chica sensual no dudo en ir hacia ella para conocerla. Algunos hombres a veces esperan semanas para dar el primer paso. Yo lo hago sin miedo.

Desde tu punto de vista, ¿cuál es el mejor sitio para conocer a una chica?

En la web, la calle, en un bar, en la playa o en una disco... no importa el lugar. Si la chica es intensa , nada me detiene.

¿Qué tipo de novio eres?
Bueno no es la mejor palabra novio, en todo caso amigovio soy atento, dulce, romántico, que sabe escuchar... ¿qué diría otro? Yo soy el amante ideal. Yo pienso a veces, no ser el único que piensa esto, porque mis amigovias me han durado más de tres años (risas)

¿Eres romántico?
La verdad es que sí, soy un gran romántico. Cuando sueño con el amor, yo me imagino paseos a la luz de la luna, lugares bellos alumbrados por velas..., atardeceres dorados aquí en puerto pirata. Volvimos a reírnos juntos
¿Qué te enciende más: una provocación directa o una insinuación?
Una combinación de ambas. Creo que una cosa es consecuencia de la otra. La insinuación es el primer paso en el juego de la seducción, pero la cosa no pasa de ahí si no viene seguida de una provocación.
¿Cuál es tu talón de Aquiles a la hora de los mimos?
Una mirada, los besos en el cuello y los lóbulos de las orejas , en la espalda, el calor de la piel, los aromas, muchas cosas.
¿Sos distante o muy caliente?
En la cama soy un volcán, una fragua, una caldera. Pero, de vez en cuando, es bueno complementar las dos cosas. No está mal estar algo distante pero con mucha pasión. Como tomar distancia para saborear a la mujer desde otra perspectiva...Como ahora en este atardecer magnífico, observar a contraluz, el mar, tu bello rostro y la sensualidad de tus curvas, hay que tomar una distancia para saborear eso.
¿Con quién te identificas, con el lobo feroz, Caperucita o la abuelita?
Soy tigre, me gusta estar detrás de una mujer para encenderla, antes de poner mis garras en acción, debo encenderla a ella (Se ríe.).
¿Qué ropa interior te gusta?
La que es cómoda y sugestiva.
¿Y para ella?
Los encajes son bien bonitos, en un primer momento, indudablemente las tanguitas delgadas me enloquecen, por eso me pareces formidable esa tanguita de playa que tienes puesta. Después me gusta que ella se despoje de todo para descubrir la verdad en cada centímetro de su cuerpo.
¿Cómo hace una mujer para seducirte?
Con la coquetería suave de las miradas y de los labios al hablar. La que te hace pensar que detrás de esa chica dulce hay una fiera... creando clima, con sus fragancias y expresiones…
¿Y vos cómo lo haces?
No sé, quizá el ser yo mismo. Tal vez esperan una persona más seria por los éxitos que he alcanzado, pero soy muy espontáneo y creo que eso gusta. Y ser feliz como un niño, eso les hace acudir a su instinto maternal
¿Qué preferís a la hora de dormir, ropa de cama o al natural?
Como Dios me trajo el mundo, porque es más cómodo.
¿Cuál es tu punto débil?
Tengo muchos, todo depende de que me lo encuentren. Soy muy cosquilludo y, a veces, los mismos nervios me hacen reír. Me gusta que me acaricien y me mimen.
¿Sos de ratonearte o vas directo a los papeles?
Tengo una gran imaginación, pero el contacto directo es básico. Me voy prendiendo a distancia y cuando llego piel a piel, ¡exploto!
¿Con cuál te quedas, con la mujer salvaje, toda pasión o con la dama de perfectos modales?
Sé que soy difícil, pero me gusta que tenga un poco de ambas. Salvaje y dulce, cada cosa en su momento. Explosiva y sensual. Además cada mujer es única, un diamante a pulir.
Cuando hay que tomar la iniciativa, ¿sos un gatito o un tigre?
Soy un tierno gatito.( lo dije con una sonrisa picara y mirándome sugestivamente a los ojos)
¿Sos de hablar mientras haces el amor?
No, pero tampoco tampoco soy una tumba, hablo para crear más clima si se da. .
¿Cómo son los besos de El Tigre?
Al principio, son dulces, suaves y, cuando va pasando el tiempo, se vuelven más salvajes y ya ... uhmm, deberías probarlos así los describir con mayor precisión…Me miró desafiándome , apenas me moví acercó sus labios , tuve que decir:- me parece que eso debe ser fuera de la entrevista y nos reímos juntos….El me dijo :-Me gustaría que la gente viera la cara que estoy poniendo cuando contesto esto, porque entendería muy bien lo que estoy diciendo.
¿Qué es lo que más te atrae del sexo opuesto?
La femineidad. Siempre digo que una mujer seductora no necesariamente tiene que ser bonita, sino saber explotar su condición femenina. En lo personal, me gustan las del tipo independiente, de personalidad fuerte y bien desarrollada, aquellas que no necesitan utilizar al hombre como amuleto.
¿Y con respecto al físico?
Reconozco cierta debilidad por las aquellas mujeres de curvas bien pronunciadas .sensuales , me encantan esas mujeres que llevan esas minifaldas no aptas para cardíacos que me vuelven loco y mirándome a mi tranquilo me dice :…o esas que en la playa utilizan cola less infartante . Las que son coquetas y van al frente. Si les decís un piropo no siguen de largo, sino que quieren descubrir qué hay más allá de esas palabras.
¿Utilizas alguna estrategia para ganarte a la mujer deseada?
Más que estrategia tengo un juego, una sonrisa, una mirada. Con los ojos se dicen muchas cosas. Cuando alguien me gusta no puedo ni intento disimularlo. Pero, primero estudio la situación y me aseguro de que haya reciprocidad para no forzar las cosas. En ese sentido soy como los tiburones, acecho a la presa y sólo ataco cuando me siento seguro.
¿Alguna vez te dijeron que no?
Varias .
¿Te animas a confesarnos una fantasía sexual?
A veces me imagino un velero a la deriva, alrededor del mundo, sólo ella y yo, con una botella de champagne bien fría.
¿Cómo sos como amante?
Me considero una persona de pasión. Disfruto de mi mujer, me gusta todo de ella, cómo habla, cómo ríe, cómo siente. Quiero comerla, tenerla toda. Me entrego con el cuerpo y con el alma.
¿Sin límites?
Sin límites.
¿Con que mujer famosa te gustaría pasar una noche?
Debe ser tan aburrido salir con una mujer famosa…..aunque a la vez pienso que es guay. Bien, me vienen muchos nombres a la cabeza: Angelina Jolie, sus labios invitan al deseo , Kim Bassinger ,Michele Pfeiffer también tiene un atractivo especial. Demi Moore; quedé muerto cuando la vi en Striptease. De las nuestras Cecilia Roth, Nancy Duplá. La mirada sensual de Yolanda de Mexicali , tus curvas y…terminamos riéndonos juntos.
¿Crees que las mujeres que nos vestimos audazmente , justamente las que dices que te encantan son todas unas putas?
La pregunta resulta un tanto retrógrada. No lo creo para nada, y si fuera así… mira, son tan maravillosas No veo nada malo en ello. Además habría que definir con precisión el vocablo PUTA : se le dan tantos significados y muchas veces se lo dice para herir, descalificar o sancionar con una presunta moralina. Yo creo que PUTA es el estado donde la mujer llega a ser un volcán, deseo ardiente en estado puro, así como la materia es toda energía a la velocidad de la luz, la mujer es PUTA cuando encuentra un hombre que la entiende, le brinda seguridad y le permite ser hembra total y es todo deseo , ene se estado , cuando uno le dice rindiéndole pleitesía, homenajeándola que hermosa PUTA sos.
¿Que metodología de seducción te gusta utilizar?
Para mí, lo más importante es que las cosas te salgan solas. Yo no creo en las rutinas ni en el material enlatado. De hecho, nunca me he aprendido ninguna. Es más, no sé ni cómo se hacen. Ni siquiera sé cómo hacer la del cubo, porque no la he hecho jamás. Yo creo en la seducción 100% espontánea y natural. Según yo lo veo, todos tenemos un increíble seductor dentro de nosotros esperando ser liberado. Si no ha salido a la superficie es porque tenemos una serie de barreras y miedos que nos lo impiden. Esos miedos o barreras podrían ser, por ejemplo: el miedo al rechazo, miedo a quedar en ridículo, miedo a no gustar a la chica, miedo a ser visto como un bicho raro, miedo a que nos utilicen, miedo a ser nosotros mismos, baja autoestima, miedo a no saber qué decir o quedarse en blanco, miedo a no tener valor, etc.…Por supuesto que hay algunas cosas técnicas, que se pueden aprender, pero lo gordo no es tanto de aprender cosas como de vencer esos miedos. Para mí el 90% de los problemas que surgen a la hora de seducir a una chica tienen que ver con nuestro juego interno (cómo nos sentimos, nuestros miedos, nuestras limitaciones, nuestra autoestima, etc.…) y el 10% restante, tienen que ver con nuestro juego externo (lo que hacemos: coger su mano de una forma determinada, acercarnos de la manera correcta, tocarla, etc.…). E incluso ese 10% del juego externo es algo que, cambiando el juego interno, muchas veces se rectifica solo. Si un chico por ejemplo no tiene la costumbre o le cuesta tocar a las chicas, casi seguro que es porque tiene miedo a algo, muy pocas veces es debido a que "no se le hubiera ocurrido". Si eliminamos eso que le da miedo, le saldrá de manera natural ponerse a tocar a las chicas.
¿Cuales son para ti las cosas buenas y las cosas malas de la seducción?
Para mí en la seducción todo es bueno. O al menos, todo lo que me ha proporcionado a mi vida es bueno. Creo que, si la seducción se enfoca bien, no puede hacer otra cosa que enriquecernos. Pero, si por el contrario se enfoca mal, puede ser muy perjudicial. Pero eso no depende de la seducción en sí, sino de nuestra inteligencia para poder identificar el "buen camino". La idea que siempre he tenido en mente para elegir ese buen camino ha sido centrar todo lo que hacía en mí mismo y no en los resultados. Cuando yo salgo no salgo pensando: hoy voy a seducir a cuatro mujeres. Sino que salgo pensando: "hoy voy a ver que pasa" u "hoy voy a explorar tal sitio".
¿Como ha cambiado tú vida la seducción?

La seducción me ha hecho vencer mis miedos y trabajar muchísimo en mi crecimiento personal a todos los niveles. Ahora no me da miedo casi nada. Soy mucho más ambicioso en mis metas, pero a su vez me tomo todo con mucha más tranquilidad. He aprendido a pensar en abundancia y a sentir la abundancia. Pienso mucho más a lo grande y soy muchísimo más exigente en todo lo que respecta a mi vida.
Cuéntanos alguna anécdota divertida que te haya sucedido en la seducción

Pues por ejemplo se me ocurre una…hubo un momento en que trabajé tanto mis habilidades sociales y conocí a tanta gente, que formalicé pareja estable con una chica y al final me enteré de que era la hija de un amigo mío. Por supuesto nadie dijo nada, pero solo diré que me enteré porque me los encontré a los dos en un pub , estando de "fiesta". La situación fue de lo más curiosa.
¿Tus amigos y amigas conocen tu relación con la Comunidad del Oráculo Infiel ?
Sí, todos mis amigos y amigas lo saben. Y en mi familia también, incluso mis hijos lo saben. Para mí esto es una parte más de mi vida y me parecería absurdo esconderlo. Bajo mi punto de vista el que no entienda la importancia de crecer en este ámbito personal es que es imbécil y no merecería mi cariño ni mi amistad. Intento rodearme de gente con cierta profundidad mental y espiritual. Y si alguien no entendiera esto, no se merecería estar en mi vida. Aunque, por suerte, jamás he tenido ningún distanciamiento con nadie por que sepan que soy seductor. Imagino que si uno tiene claro que para él es importante, los demás lo respetan.
¿Qué planes tienes en mente para este año 2009?

Sistematizar cursos de seducción que ya he dictado a pedido de varios amigos .Luego también voy a seguir escribiendo un libro que comencé desde hace tiempo, pero que estaba un poco parado y que se centra en el juego interno y en cómo aprender a dominar y controlar nuestro crecimiento y nuestro potencial. La verdad es que es una experiencia muy enriquecedora y más en este tema del crecimiento personal. La gente que viene, es gente que tiene problemas con los que yo me identifico mucho. A mí en mis tiempos de juventud me costaba mucho hablar con chicas y mucho menos seducirlas. En ese sentido, como digo, me identifico mucho con mis alumnos y me siento muy realizado cuando soy capaz de ayudarles y de contribuir a que mejoren. Aunque el esfuerzo de verdad lo hacen ellos. Creo que un profesor es solo un instrumento. En muchos casos, lo que me he llevado de los cursos es admiración por los propios alumnos. Hay gente con muchos problemas y con una fuerza de voluntad increíble. Y ver eso en una persona…ver a una persona enfrentarse a sus miedos y a sus dificultades y ver cómo los vence y los supera a base de valentía y de perseverancia, es asombroso. Así que, por un lado me siento muy pleno porque me siento útil, a la hora de ayudar, y por otro es mucho lo que se aprende trabajando con gente que se supera a sí misma día a día.
noterawacha

Día de lluvia


Maldito tiempo" pensé cuando las primeras gotas de lluvia empezaron a caer,
"siempre se pone a llover en el momento más inoportuno".
Los terrones de césped que estaba usando para cambiar el suelo yacían en un
rincón del patio, mojándose bajo la lluvia que empezaba a caer y destruyéndose .
Empecé a guardarlas debajo de un alero como pude, tratando de tomar el máximo
número en cada viaje, pero debido al peso veía que iba a tardar y que la lluvia
cada vez era más copiosa y los terrones se mojaban y eso podía hacer que se
estropearan.
Inmerso en esos pensamientos, con mi cabeza dando vueltas sin parar a la idea,
oí una voz diciéndome:
¿Quieres que te ayude?

Miré hacía arriba, el agua golpeaba con fuerza contra mi cara pero a pesar de
eso, la visión que tenía ante mí no podía ser más alucinante.
Mi clienta, es decir la esposa del tipo que me contrató , una hembra
impresionante que no pasa desapercibida a los ojos de nadie y que con sólo mover
su precioso y redondo culo, enamora a cualquier, estaba ahora en el patio,
había salido a guardar la ropa de la soga que empezaba a mojarse también,
ofreciéndome ayuda, sin nada más que una remera y unas calzas que se
vislumbraban claramente.
Creo que tardé en contestar, porque me había quedado paralizado y no era por la
lluvia precisamente.

- Sí, si no te importa, no quisiera que se pierdan los terrones, si llueve mucho
se les va la tierra y el césped tardará mucho en salir. - le respondí aún
alucinado por la visión de aquel cuerpo semidesnudo.

- Ahora mismo te ayudo – contestó muy dispuesta mi clienta.

Y así como estaba apareció ante mi, nunca la había visto tan sexy y eso que ella
lo era siempre, sobre todo porque vestía de una forma bastante provocativa. Aún
así era la primera vez que la veía en remera de breteles finos y encima se le
estaba empezando a empapar.

Supongo que mi mirada de corderito degollado la hizo darse cuenta de que con las
prisas había bajado tal y como estaba, con la remera y las calzas, ya que se
puso roja como un tomate al ver como la miraba.
Aún así e imagino que para evitar incomodidades pareció no darle importancia y
siguió como si aquello fuera lo más normal del mundo. En cambio yo, no podía
dejar de mirarla, incluso tuvo que ser ella la que me preguntara:

- ¿Qué hago? ¿Dónde las pongo?

Había tomado un par de terrones y esperaba mis indicaciones como si hubiera
hecho aquello toda su vida.

- Ahí dentro de la galería que forma el alero que la lluvia no le de
directamente .

- Bien.

Dejó las terrones donde le había indicado y salió a por un par más. Mientras
ambos tratábamos de quitar las terrones del patio me preguntó:

- ¿Cómo va el nuevo jardín ?

- Bien - le contesté, mientras inevitablemente mis ojos se perdían en su culo...

En ese mismo momento lo que menos me importaba era la lluvia y el jardín ,
porque la visión de Julieta , mi clienta, esa que me tenía loco, estaba ahora
mismo a poquísimos centímetros de mí, con la remera empezando a empaparse de
lleno y unas calzas igualmente mojadas que le quedaban terriblemente hot .
Cada vez que me hablaba, trataba de dirigir mis ojos a sus preciosos ojos
azules, pero era inevitable que mi vista siguiera el reguero que hacía el agua
sobre su impresionante cuerpo, que se perdía por su canalillo, bajaba por sus
potentes muslos, transparentaba sus pezones marrones, y llegaba hasta el
contorno claro de sus calzas, dándole un color moreno a su pubis, como una
pequeña tira o eso al menos me parecía.
Ella me sonreía sin parar, supongo que para evitar la incomodidad que mis
miradas le causaban y yo solo podía pensar que era preciosa, y que así,
mojadita, se veía resplandeciente como un rayo de sol

- Te estás empapando... - le indiqué.

Ella se fijó en su indumentaria y soltó un leve suspiro al verse empapada , con
su ropa completamente mojada y casi totalmente transparente, mostrando con
claridad cada una de sus curvas.

Se puso roja como un tomate al oír aquel comentario y se la notaba incómoda,
supongo que por un segundo deseó desaparecer de allí. También se la notaba
nerviosa, tanto que incluso yo me sentí perturbado.

- ¿Quieres una toalla? Anda, vamos dentro – me propuso para salir de aquella
embarazosa situación para ambos.

- Sí, será mejor – acepté .

Entramos en la casa , yo iba detrás de mí y noté que trataba de taparse con las
manos; supongo que le disgustaba sentirse casi desnuda. Al llegar al comedor
musitó:

- Lo siento, yo...

La miré, pero esta vez a los ojos y ella volvió a suspirar.- Espérame aquí,
ahora te traigo la toalla –me comentó .

Mientras se alejaba por el pasillo me dijo:

- Pensarás que soy una desvergonzada andando así, es que no me di cuenta..

Me metí en una sala o algo así , una habitación de estar y desde allí le
contesté:

-¿Desvergonzada dices? Eres como un sueño. Estás.... preciosa - le dije .

No sé por qué dije eso, supongo que el estar yo en esa habitación y ella en el
pasillo me animé a hacerlo, cuando no le vemos la cara a nuestro interlocutor es
más fácil ser sincero con él.
El silencio que vino a continuación se hizo muy largo. Y esperaba que o me
cruzara la cara cuando estuviera frente a ella o incluso me negara la palabra
para el resto de mi vida.
¿Por qué había dicho aquello? Me pregunté, dándome cuenta de que le podía
molestar y hacer sentir incómoda. Salí al pasillo y ella me dio una toalla, a
la expectativa para ver si continuaba allí. Se había quitado las manos de su
cuerpo ya no se tapaba, y creo que estaba en estado de shock o algo parecido,
porque permanecía de pie, impertérrita, sin mover ni siquiera un músculo.

- Perdona, he sido desconsiderado. No quería molestarte – traté de disculparme.

- Para nada. Solo estoy sorprendida – contestó con una encantadora sonrisa en
sus labios, que al verla hizo que me arrepintiera de lo que acababa de decirle;
primero porque yo tenía esposa y ella estaba casada, y segundo, porque volvía a
estar roja como un tomate.

Ella tomó una toalla y se secó la cara, el escote y mientras seguía secándose
nuestros ojos volvieron a cruzarse y en ellos vi un brillo especial, una ilusión
tal vez, no sé, algo que me hizo sentir admirado por ella.

- Tú también te has mojado - dijo acercándose a mi y secándome la mejilla con
una esquina de la toalla.
Estábamos tan cerca que podía sentir el calor de su piel en mis labios, además
de su corazón latiendo a mil por hora, lo que hizo que algo dentro de mí me
dijera:
"Hazlo, bésala, lo estás deseando como nada en el mundo, hazlo". Pero no osaba
hacerlo, a pesar de que tenerla tan pegada a mí me volvía loco y sentía unas
ganas tremendas de besar esos labios.
Su cara estaba mojada y su pelo y desde luego su ropa que era casi una gasa,
pues marcaba su figura de una forma increíble y ella parecía estar más tranquila
a mi lado. Afuera seguía lloviendo y con más fuerza, se oía la lluvia repicar en
los cristales.

- Bueno, yo me puedo cambiar, pero tú vas a agarrar una pulmonía como sigas así
- le dije olvidándome del beso y pensando que si lo hacía quizás la asustaría.

- Sí, tendría que cambiarme de ropa, pero no puedo andar así, parece que estoy
desnuda - contestó señalando su cuerpo empapado.

Yo estaba totalmente embelezado pues la visión de su cuerpo me abrumaba, y a
pesar de querer disimularlo, creo que ella se había dado cuenta.
Ella entonces tomó una bata y con la otra mano quiso sacarse la remra que mojada
se había apretado a su cuerpo , me pidió ayuda y me sentí en la gloria
aferrándome a ella, intentando en vano quitarle la remera . ¡Que fuerte y
excitada estaba, que aroma desprendía Julieta !
Estaba demasiada apretada a su cuerpo pero precisamente por eso, se la veía aun
más hermosa, mostrando sus endiabladas curvas.
Me excité más al pensar en eso y rozar su cuerpo casi desnudo. Me sentía algo
cortado y dudé en si debía ayudarle, hasta que finalmente lo hice. Tiré del
vestido hacía arriba intentando quitárselo.

- No sale - dije sintiéndome avergonzado por aquella situación tan extraña.

- Tira fuerte hacia arriba, no te cortes, total ya me has visto prácticamente
desnuda – contestó ella con total descaro como si estuviera acostumbrada a
situaciones como aquella.

Tiré y lo hice tan fuerte que este se abrió un poco por una de las costuras
laterales. Me puse rojo como un tomate, pues aquello no hacía más que empeorar
la situación, ya que parecía que en lugar de vestirla quisiera hacer todo lo
contrario; aún así no pude evitar volver a mirarla con deseo. Ella me sonrió
primero y luego se rió por la extraña y divertida situación. Yo también empecé a
reír.

- Será mejor que me la quite – dijo ella y deslizando la remera hacía abajo rozó
la erección que aquella situación había producido en mí, ya que seguía pegado a
ella - perdón – me dijo.

Y de nuevo al mirarle a los ojos sentí aquellas ganas de besarla, de pegar aún
más mi cuerpo al suyo y dejarme ir.
Pero cuando aún me lo estaba pensando, cuando aún no acababa decidirme a
dárselo, sentí como era ella la que ponía su mano en mi cuello, acercaba sus
labios a los míos y me besaba, su lengua buscó la mía y al sentirla no pude
hacer nada más que corresponderla.
La tomé por la cintura e introduje mi lengua en su boca besándola como si me
fuera la vida en ello. Sentí como su piel se erizaba y como se pegaba a mí,
haciendo que mi erección creciera en mi entre pierna al sentir ese maravilloso
contacto.

No podía creerme la suerte que tenía, Julieta estaba desnuda a escasos
milímetros de mí y me estaba besando. Su cuerpo me pareció fascinante y no podía
reprimir el deseo de devorarla, pero algo me tenía completamente inmóvil, no
atinaba a reaccionar.

- Deberías quitarte la ropa - me dijo ella sonriente, en pelota picada, con toda
la naturalidad del mundo, como si hubiéramos hecho aquello millones de veces. Yo
seguía sin reaccionar.

- Espera que te ayudo - añadió viendo que yo no reaccionaba y comenzó a
desabrochar mi pantalón, mi camisa....

Yo la miraba a los ojos extasiado, era tan preciosa, sus hermosos pechos, sus
interminables piernas, su atrayente sexo, me tenían hechizado. Y ella continuaba
desnudándome, como si tal cosa, como si fuera lo más natural del mundo que
estuviéramos en mi habitación enrollándonos.

Me quitó la camisa y acarició mi pecho desnudo con una delicadeza que me hizo
estremecer. Luego me quitó los pantalones y ante ella apareció una hermosa
erección bajo el slip, mi deseo aumentó en ese momento al ver su cara tan cerca
de mi sexo. Deslizó los pantalones hacía abajo y me miró. Luego se puso en pie
de nuevo y me besó, tras lo cual me preguntó:

- ¿Estás bien?

- Sí - respondí - muy bien, pero es que... – Seguía casi inmóvil, sin entender
lo que estaba pasando, sin saber como reaccionar y dándole mil vueltas al hecho
de que no deberíamos hacer aquello, pero que era algo inevitable.

Puso su dedo sobre mis labios haciéndome callar, adivinando lo que iba a decir y
me dijo :

- No pienses ahora, sólo déjate llevar. Dejémonos llevar por este momento.

Mis manos recorrieron su espalda y se hundieron en su culo apretándolo
firmemente, nos besamos de nuevo, y sentí como mi sexo pletórico de deseo
empujaba su vientre.
A ella también se la veía sedienta, deseosa y cada vez más excitada; sobre todo
cuando una de mis manos se perdió entre sus nalgas hurgando hasta llegar a su
concha para acariciarla suavemente. No podía creerme que ese culo, ahora
desnudo, estuviera bajo mis manos y lo estuviera acariciando como tantas otras
veces había imaginado en mis sueños.
Mi clienta me había dejado con mi slip a punto de reventar y se dejaba acariciar
por mis manos temblorosas que recorrían su cuerpo desnudo buscando excitarla. La
tersura de su culito era aun mejor que en mis sueños.
Cuantas veces la había visto subir a su casa por la escalera del patio y me
quedaba embobado viendo aquel precioso trasero que meneaba de aquella indecente
manera. Ahora, increíble pero cierto, lo tenía agarrado entre mis manos.
Su pecho desnudo se apoyaba ligeramente sobre el mío haciéndome sentir su
tersura suave. Su boca entreabierta solo me provocaba una cosa: besarla. Y así
lo hice, la besé con todas las ganas y nuestros cuerpos se unieron más, quedando
completamente pegados.
Mi boca se perdía en la suya, su lengua jugaba con la mía, mientras mis manos
sobaban su culo, y descendían de vez en cuando para acariciar su conchita
húmeda. Sentía ese frágil cuerpo que ahora era mío entre mis manos, y no me lo
podía creer.

Su mano empezó a acariciar mi sexo, creo que ambos habíamos deseado aquella
situación un millón de veces y ahora se estaba haciendo realidad. Nuestros
labios se separaron y sin dejar de mirarme a los ojos descendió poniéndose de
rodillas frente a mi sexo erecto.
Me quitó el slip despacio, mientras yo la observaba con una grata sonrisa, tomó
mi verga con la mano, la acarició. Mi pija estaba hinchadísima y ansiosa por
sentir aquellos labios alrededor, por sentir el calor de aquella boca en mi
glande.
Inmediatamente noté como hundía en su boca mi hinchado miembro y empezaba a
lamerlo despacio, saboreándolo, dándole pequeños lametazos y descendiendo luego
por el tronco. Cerré los ojos, y me sumergí en las sensaciones, en el deseo.

Qué manera de chupar tenía aquella mujer. Me deshacía en la caricia que estaban
haciendo sus labios sobre mi glande, que recibía con tanta dulzura y tanta
pasión, posé mis manos sobre su cabeza, primero para no caerme y también para
hacerle sentir que estaba transportándome al cielo con sus precisas lamidas.
Lo hacía con toda la energía y sumo cuidado, como si estuviera chupando un icono
sagrado. Nunca antes había sentido nada parecido. Su lengua bordeaba el tronco
de mi miembro que se tensaba cuando su boca alcanzaba a besar casi la base.
Tan solo cuando sacaba y daba leves besitos en la punta, respiraba, me miraba a
los ojos y volvía de nuevo al ataque. Saqué sus manos de mi sexo y tiré de ella
empujándola para que se tumbara sobre la cama ya que quería ser yo quien le
diese el mismo placer que antes había recibido.
Tumbada sobre esta con las piernas colgando estaba bellísima y desprendía un
deseo sublime, podía ver su sexo húmedo llamándome a gritos. Y allí me dirigí
presto a besar sus ingles, a introducir mi lengua en cada uno de sus pliegues,
arrodillándome ante él.

- Si, si, que maravilla - gimió al sentir mi lengua hurgando en su concha,
repasando sus labios vaginales.

Esas palabras dichas con toda la ternura y su mano acariciando mi pelo me
invitaban a esforzarme aun más en mi clienta adorada para sacarle todo el placer
que pudiera.

Y producto de aquellas caricias bucales, su cuerpo empezó a temblar de placer
mientras gemía. Apretó mi cabeza con sus manos, enredando sus dedos en mi pelo.
Gimió y suspiró, mientras su cuerpo se arqueaba y empujaba hacía mi boca. Mi
lengua se adentró aún más en aquella cueva, lamiendo y chupeteando su clítoris,
descendiendo hasta su concha y lamiendo sus labios vaginales, pasando mi lengua
muy lentamente por ellos, luego la adentré en su vagina y un:

- ¡Aaaahhh! - Escapó de su garganta.

Mi hermosa clienta se convulsionaba con cada una de mis lamidas en su preciosa
conchita, que se abría como una flor recibiendo generosa cada una de mis
caricias, las que le proporcionaban unas veces mis dedos, otras mis labios,
otras mi lengua.
Y cada vez se agarraba a mi cabeza con más fuerza, como si fuera la primera vez
que le hacían aquello. Tiró de mi pelo, para que me levantase. Sin duda que
estaba a punto de correrse , pero quería hacerlo de otra manera. Estaba
caliente, muy caliente, lo notaba, lo veía en su cara.

- Cojeme - dijo mirándome fijamente a los ojos.

Nos besamos, con unas bocas desesperadas que parecían estar esperando este
momento como nunca antes. Ella sobre la cama me abrazaba con sus piernas
rodeando mi culo. Nuestros sexos entraban en contacto por primera vez, y se
besaban también ligeramente, eso nos hizo gemir a los dos, cerrar los ojos y
echar nuestra cabeza hacia atrás, viviendo a tope ese instante. Ella agarró mi
glande, lo acarició con la punta de sus dedos y lo orientó a la entrada de su
conchita y este penetró como un cuchillo en la mantequilla. Parecíamos explotar
de placer, jadeando, cuando mi miembro se introdujo por entero en su precioso
cuerpo.

Sentir cada embestida de mi sexo entrando en el suyo, mientras la lluvia
repicaba en los cristales de la ventana que teníamos detrás fue sublime. Su
cuerpo se derretía de placer entre mis manos, sus besos llenaban mi piel de
calor y goce, suspiramos y gemíamos conjuntamente, ambos empujábamos tratando
de sentirnos más profundamente. Mi pija entraba en ella una y otra vez, primero
lentamente, haciendo que su bello se erizara, luego acelerando mis movimientos
haciéndola estremecer sin remedio. Se abrazó a mí, pegó su boca a mi oído y me
susurró:

- Dame guachín , lléname con tu leche.

Y no sé si fue eso o las ganas que ambos teníamos pero los dos empezamos a
gritar más fuerte y a empujar más hasta que el orgasmo explotó en nuestros
cuerpos al unísono.
Sentir como me derramaba en ella y como ella explotaba en un mágico orgasmo que
la hizo gritar y convulsionarse durante algunos segundos fue algo increíble.
Y luego la paz inundó toda la casa, me derrumbé sobre ella y nos quedamos un
rato abrazados. Hasta que pareció que ambos despertábamos de aquel sueño a la
vez. Me retiré diciendo:

- Lo siento, no sé que me ha pasado , me estoy dando cuenta de que todo ha sido
un error, un terrible error, casada , espero un hijo ,y…lo siento, es la primera
vez que hago algo así. Yo... – me dijo ella bajando su vista al suelo…
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luchomagia@yahoo.com