
Mujer Infiewl III
Hola soy Yamila , para los que no me conozcan saben que soy una mujer infiel y
que ultimamente mi amante me hace hacer cosas impensadas .
Pablo,mi amante, me habló de hacer una fiesta con su amigo Nahuel y la verdad
es que yo ardía en deseos, de tener otra experiencia de esas que me dejan sin
fuerza sobre la cama y en donde mi amante me ofrece a sus amigos .
Me pidió que me vistiera para la ocasión, así que me duché lentamente,
preparando mi cuerpo, después elegí el modelo que me pondría para la espera:,
con minifalda tableada roja, una camisa blanca de gasa transparente que dejaba
entre ver mis tetas y mis pezones duros por la excitación, unas medias blancas
en red con un liguero…
Oí sonar el timbre y como Pablo se alejaba para abrir la puerta. Yo ya temblaba
en deseo de sentirme rodeada de Pablo y Nahuel, oí como sus pasos se acercaban
y llegaban a mi lado. Unas manos frías se apoyaron en mi cintura acariciándome
desde atrás, yo me deje llevar y me eché para atrás para dejarme caer en su
cuerpo y sentirlo. Su frío contrastaba con la calentura que yo tenía encima en
esos momentos, cuando otras manos frías sujetaron mi cara y me acercaron a sus
labios, y otras dos manos acariciaban mis pechos…
Pablo había traído a alguien más y no sabía de quién se trataba ni como era,
pero en ese momento me sentía desconcertada, estaba excitada, pero no sabía qué
hacer. El nuevo chico me besó lentamente, y me dio seguridad, mientras las demás
manos paseaban por mi cuerpo y mi calentura aumentaba por segundos. Mis manos no
sabían a dónde ir. Pablo se acercó a mi, y me tranquilizó dándome un abrazo,
mientras mis manos palpaban el bulto que ya tenía en sus pantalones, y notaba
como la pija de
Nahuel se pegaba a mi culo.
En ese momento tomé conciencia de lo que tenía por delante: una tarde llena de
placer y rodeada de pijas, duras calientes y deseosas. Me dejé hacer, dejé que
esas manos me fueran acariciando, y desnudándome… Primero quitaron mi blusa y
dos bocas se apoderaron de mis pechos que recibían sus lenguas, calientes y
ardientes que rozaban mis duros pezones. Otras manos dejaban caer mi falda
tableada y masajeaban mi culo, dándome besos en los cachetes, cosa que me estaba
volviendo loca. Mis manos palpaban dos bultos sobres los pantalones, y se me iba
haciendo la boca agua. El que se encontraba a mi espalda me quitó el pequeño
tanga que llevaba y me dejaron desnuda, cuando ellos aun andaban vestidos, así
que poco a poco, fui desnudando al chico que tenía delante, fui desabrochándole
el cinturón, y quitándole sus pantalones mientras seguía siendo manoseada por
Pablo y Nahuel que me estaban dando en esos puntos que me ponen loca.
No sé cómo, cuando me di la vuelta para desnudar a Nahuel ya me lo encontré
totalmente desnudo con su pija dura apuntándome. Pablo se encontraba igual. Con
cuidado, Pablo me tomó y me llevó a la cama, con cuidado me sentó en el borde,
y lo siguiente que sentí, fue como una pija golpeaba el cachete de mi cara. Abrí
la boca y me la metí con ansias… era lo primero que tomaba, estaba aun sin
crecer, algo blanda, pero pronto empezó a crecer en mi boca, mientras mis manos
masturbaban las otras dos pijas que estaban junto a mí.
Me sentía extraña, era la primera vez que me encontraba en esa situación, tenía
que estar en total acción para complacer a los tres hombres que tenía delante.
La pija que tenía en la boca, seguía creciendo de forma desmesurada, no sabía
realmente quién era ese chico al que le comía su pija, lo que si sabia es que
seguía creciendo y que era una pija inmensa, y que no paraba de crecer. Dejé de
comerle a él, y me metí otra pija en la boca, era la de Pablo … su aroma su
sabor, me embarga y me calientan de sobre manera.
Mientras, seguía masturbando a los otros dos chicos, y empleando el mismo arma
con Nahuel y después continuaba cambiando de uno a otro, hasta que me tumbaron
en la cama. Pablo empezó a comerme el concha, mientras tenía dos pijas para
comer y sus manos se paseaban por mi cuerpo, acariciaban mis pechos, mi barriga,
mi cuerpo, eran miles de sensaciones las que me embargaban, estaba caliente, mi
concha seguía mojándose por el tratamiento que estaba recibiendo de la lengua de
Pablo . Estaba a punto de llegar al orgasmo, Nahuel comía mis tetas , el otro
chico me daba de comer su pija y Pablo , estaba entre mis piernas dándome una
comida de concha impresionante.
Justo cuando estaba a punto detener un orgasmo , Pablo paró. Estaba a punto y
él sabe que eso me mata, estaba desesperada, necesitaba ya algo y Nahuel lo
entendió porque rápidamente se colocó donde estaba y de una vez me lo metió
hasta el fondo. Un grito de placer salió de mi boca. Nahuel tomó mis piernas y
las llevó sobre sus hombros. Mis manos las llevé a su culo para agarrarlo con
fuerza, y traerlo hacia mí. Mis ojos estaban abiertos de par en par, deseaba que
me follara duro, con fuerza, que me abriera con su pija. Después de un tiempo
que me parecieron segundos, bajó mis piernas, y girándome me puso en cuatro
mostrándole obscena mi culo… Él abriéndome las nalgas me miró y no pudo
contenerse a meterme de nuevo su pija en mi concha, yo comía la pija de ese
chico del cual aun no sabía su nombre y que esperaba impaciente que me follara
con su tremenda pija que aun tenía entre mi boca y mis manos. Yo gemía y me
sentía deseada, penetrada.
Tras recibir durante un rato a Nahuel, él se cambió y dejó al muchacho que
ocupara su lugar. Se situó tras de mí, y comenzó a meter su pija en mi
concha…centímetro a centímetro me iba entrando entera su pija, y me iba
sintiendo llena. Era impresionante como manejaba su pija, me estaba dando
fuerte, cogiéndome por la cintura. Pablo con su pija cerca de mi boca, Nahuel
acariciando y besando mi espalda y yo sólo podía gemir, y sentir como ese
desconocido me estaba penetrando, sentía su pija rozar los pliegues de mi
concha, mi vista se nublaba, y otra vez cuando me acercaba al orgasmo, paró. Fue
Nahuel el que tomó mi cuerpo y comenzó a cogerme de nuevo, otra vez estaba en
manos de Nahuel, cambiándome de posturas, sintiéndome deseada, atractiva,
penetrada.
Al dejarme Nahuel el otro chico se tumbó en la cama, y esta vez fui yo, la que
salté encima de su pija y me empalé, cabalgándolo con ansias. Necesitaba
correrme ya, y para eso frotaba mi pubis en su cuerpo, sintiendo como su pija
estaba dentro de mi. Estaba desesperada. Nahuel se puso de pie y me metió la
pija en la boca, aunque la verdad yo sólo necesitaba gritar, gemir, y casi no lo
atendía. Pablo separó las nalgasde mi culo, pero no dio tiempo a más… me corrí
intensamente, cayendo rendida sobre el pecho de ese desconocido que había
conseguido que me corriera de forma intensa.
Tras dejar que la pija de ese chico se desinflara en mi interior, me dejée caer
a su lado. Nahuel y Pablo se ocuparon de mi, besándome, acariciándome
suavemente, mientras el chico quedó a mi lado. Habían pasado cerca de hora y
media, y eso no acababa más que de comenzar. Estando los cuatro en la cama y un
poco más relajados me presentaron a Rodrigo. La verdad es que ya era hora de
conocerlo, después de haber disfrutado tanto de él.
Yami la
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